Librerías de Madrid (III): Crisis

Crisis es otra de las tiendas clásicas de Madrid. Situada en la emblemática (para los aficionados a los tebeos) Calle Luna, dispone de un espacio bastante amplio, aunque no dé tal sensación debido a la gran cantidad de material que contiene. Quizás esa sea una de las pegas de esta librería, tanto estante hace que uno se pierda un poco (aunque es sólo cuestión de ir un par de veces para conocerla). En cualquier caso, es recomendable visitar de vez en cuando su sección de ofertas (al fondo), donde se suelen encontrar cosas interesantes. Respecto a los dependientes, nada que objetar: simpáticos, educados y conocedores de lo que venden.

Se estrena Iron Man (y me da un poco igual…)

Hago un alto en la relación de librerías para hablar de una película que no he visto y no sé si veré pronto. La verdad es que, mientras algunos blogs se esforzaban ayer por ver quién colgaba la primera la primera reseña de Iron Man, debo reconocer que yo no tengo demasiada ilusión por ver esta enésima adaptación de un superhéroe de Marvel a la gran pantalla. Sí, digo Marvel, porque las últimas grandes decepciones vienen de esa casa (léase X-Men 3 o Spiderman 3), otra cosa será cuando estrenen The Dark Knight, que Nolan es mucho Nolan, pero por mucho que me autoconvenza de que Iron Man va a ser una peli decente (por los actores y por lo que he leído sobre ella tiene pinta de serlo), me temo que el desarrollo será tan previsible como siempre, tan de videojuego como estamos acostumbrados (origen del personaje, nudo con alguna pincelada que lo defina y conclusión luchando contra el villano de turno). No es que este esquema me parezca mal, pero así como lo disfruto en muchos tebeos una y otra vez, en el cine me cansa. Lo sé, es algo personal.

Librerías de Madrid (II): Elektra

 Tachada de moderna y fashion por algunos, Elektra es, a pesar de ello, una de mis tiendas de tebeos favoritas. Se encuentra en la calle San Bernardo (muy cerca de la Plaza de España y del recorrido friki por excelencia que gira en torno a la calle Luna) y entre sus cualidades está la amplitud y la excelente e intuitiva colocación de los cómics en unos estantes en los que se pueden apreciar todas las novedades que han llegado de un solo vistazo. Cada estante está dedicado a un género: según entramos nos encontramos, en este orden y a mano izquierda, Marvel / Panini, manga, DC / Planeta, Vértigo, independiente y europeo. Y al fondo, una pared llena de camisetas y una última sección dedicada al material de importación y a libros y revistas. El resto de la librería la ocupan los imprescindibles cajones con tebeos atrasados, una mesa con los a menudo interesantes saldos y ofertas, y un amplio surtido de merchandising, razón por la cual es una tienda conocida entre mucha gente no aficionada a los cómics pero que busca en ella algún regalito original relacionado con los mismos. Elektra también es popular, para qué negarlo, por sus dependientas y dependientes, que desde luego poco tienen que ver con la imagen habitual y estereotipada que tienen algunos de los lectores de tebeos. En cualquier caso, atienden a los clientes con simpatía, conocimiento y educación, al menos esa ha sido mi experiencia en las muchas veces que he pasado (y pasaré) por allí. 

 

Librerías de Madrid (I): Astro City

Desde hace tiempo tenía ganas de hablar de esos centros espirituales del aficionado a los tebeos que son las librerías y este post de La Perse me ha animado definitivamente. Sin embargo, además de hablar de las inevitables filias y fobias de lectores y libreros, lo voy a plantear de forma que sea un recorrido por las librerías de Madrid que conozco (repito, sólo las que conozco, que por supuesto no son todas las que hay) para, de paso, comentar lo que me gusta y lo que no de las mismas. Vamos allá.

He empezado por Astro City porque se está convirtiendo en mi tienda habitual desde hace unos meses por dos motivos: porque está cerca de mi nuevo trabajo (bueno, “nuevo”, ya llevo 7 meses allí, uf), me es muy cómodo poder acercarme andando en poco más de 5 minutos,  y, por otra parte,  porque tiene un muy interesante descuento al pagar en efectivo. Astro City se encuentra en la calle Espartinas, una pequeña y casi escondida callejuela transversal a Príncipe de Vergara, y se trata de una típica librería de barrio: pequeña en espacio pero abundante en contenido. Quizás esa sea la única pega que se le puede poner a este comercio, esos pasillos tan estrechos que se hacen notar especialmente cuando se junta demasiada gente en su interior. Los libreros son educados y amables (tema al que yo le doy mucha importancia) es decir, son libreros majos, y aprovecho la ocasión para introducir la definición de lo que es un librero majo: 1) el que te saluda al entrar y te despide cuando sales (¿tanto cuesta un “hola” o un “buenas tardes”?), 2) el que no trata a todo el que entra como un ladrón en potencia (ya sabéis a qué me refiero: vigilancia constante, persecución por los pasillos…) y 3) el que no está más pendiente de la conversación friki con sus amiguetes que de atender al cliente. Pues eso, bastantes puntos a favor para esta librería que, además, abrió hace un año una franquicia en Collado Villalba (ciudad de la sierra madrileña).

Leyendo

Vaya semanita, hasta arriba de trabajo, aprovechando el poco tiempo libre para saldar quedadas pendientes con algún amigo y, justo cuando llega el viernes, cojo un buen constipado con sus decimillas de fiebre y su dolor de garganta incluido en el pack. Me da rabia tener tan abandonado el blog, pero por ahora me es difícil darle más vida. De todas formas, para leer tebeos sí que se sacan horas de donde sea y en las últimas semanas he leído un poco de todo. He tenido tiempo para emocionarme y soltar alguna lagrimilla al final con la premiada Arrugas, de Paco Roca, disfrutar de una historia sencilla y entretenida con La revolución de los pinceles, de Josep Busquet y Pere Mejan, o admirar de nuevo el talento y la facilidad de Trondheim para reflexionar sobre sí mismo y su profesión sin cansar en absoluto al lector en Desocupado. También me he aburrido un poco con los últimos números de 52 (¿alguien ha dicho relleno?), he recuperado la ilusión por las grandes sagas en mallas con la primera entrega de La Guerra de los Sinestro Corps y sigo disfrutando como un enano con el bueno de Brubaker en Capitán América y Daredevil. Ya en inglés, me he llevado mi primera bofetada en lo que a material vía Previews se refiere con Hazed (no iba a acertar siempre, y este tebeo sobre hermandades universitarias es tan horrible que no he podido ni terminarlo), pero a cambio he sonreído con la autobiográfica And Then One Day, de Ryan Claytor, me lo he pasado genial con Eating Steve (un slice of life en medio de una plaga zombi) y he comenzado fascinado la lectura de la aclamada (y con razón, por lo que llevo leído) Castle Waiting, de Linda Medley.

Marvel Gold: Panini nos pilla desprevenidos

Buena idea, muy buena idea la del sello Marvel Gold de Panini (ya era hora, pensarán algunos). Recuperación de clásicos no tan clásicos (o al menos no unánimemente  considerados como tales aún, lo serán en un par de décadas más) pero de calidad y capacidad de entretener asegurados. Porque estamos hablando de etapas llenas de colorido, aventura e imaginación, llenas de esos superhéroes Marvel que a veces echamos de menos (a veces, no siempre, no caigamos en una nostalgia mal entendida). En cualquier caso, las dos propuestas con las que arranca esta nueva línea en julio tienen una pinta estupenda: El Capitán América de Rogern Stern y John Byrne y Los Vengadores: Operación Tormenta Galáctica (y lo que se avecina si la cosa funciona, que va a ser que sí, es aún mejor: La Guerra Kree-Skrull, Clandestine…). Para rematar la jugada, el formato va a ser en tomos de tapa blanda y a precios realmente asequibles (sí, precios asequibles y Panini en el mismo texto), nada de cartoné sacacuartos, tebeos con vocación popular en formatos populares. En fin, una inesperada buena noticia que va a hacerme volver a leer clásicos Marvel en castellano.

Mi pedido de Previews (abril 2008)

Mes algo más suave en lo que al Previews se refiere (por algún lado hay que recortar gastos, aunque tampoco me he privado de demasiadas cosas, la verdad). Vamos allá.

The New York Four (DC). Minx es el nombre de la nueva línea de novelas gráficas para adolescentes de DC y esta es una de sus primeras referencias destacables. Vale que la adolescencia ya la dejé atrás hace tiempo (al menos en lo que a edad se refiere, jeje), pero es que este tebeo está escrito por Brian Wood y eso ya es una garantía. En cuanto al argumento en sí, nos cuenta la experiencia de una chica que va a estudiar a Nueva York, donde descubrirá cómo es la vida la gran ciudad por excelencia.

Northlanders # 8 (DC).

Loaded Bible (Image). No me he podido resistir a este cómic que tanta polémica levantó en su momento en EE.UU., y es que una historia en la que la Iglesia decide clonar a Jesucristo para frenar el imparable ataque de los vampiros contra la humanidad, no puede ser mala.

Wolverine: Enemy of the State TPB (Marvel). En el momento de su publicación en España pasé del Lobezno de Millar y Romita Jr., pese a los buenos comentarios que leí sobre él, así que ahora aprovecho esta recopilación de toda la etapa en un tomo bien gordo. Todo sea por el dibujo de Romita Jr.

Thunderhead Underground Falls (Alternative Comics). Este tebeo viene precedido de muy buenas críticas y cuenta el último fin de semana de un joven reservista antes de ser enviado al frente. Parece interesante.

The Last Lonely Saturday (Fantagraphics). He leído tantas cosas buenas de Jordan Crane que ya es hora de que pruebe alguna de sus obras, y esta es una buena oportunidad. Melancólico, emotivo y romántico son algunos de los adjetivos con que califican a este tebeo.

The Comics Journal # 291 (Fantagraphics).

Walt Disney Treasures Vol. 1 (Gemstone Publishing). Ya que Planeta no parece decidirse a publicar de una vez clásicos de Disney, he decidido hacerme con este asequible tomo en el que se recopilan algunos de los mejores tebeos de Disney de la mano de Floyd Gottfredson, Don Rosa o Carl Barks, entre muchos otros.

The Big Book of Barry Ween Boy Genius (Oni Press). Recopilación de esta serie humorística de Judd Winick protagonizada por un arrogante e irreverente niño superdotado. Tiene pinta de ser realmente divertida.

Alter Ego # 78 (Twomorrows). Revista que precisamente mencioné de pasada en el post anterior y que en esta entrega dedica gran parte de sus páginas a homenajear a Dave Cockrum.

Revistas sobre cómics

Antes de seguir con más listas de la compra en este mes que va acabar conmigo (falta aún la del Previews), no quiero dejar de mencionar otra de las satisfacciones que me ha dado precisamente dicho catálogo americano además de los propios cómics. Estoy hablando de las revistas sobre cómics.

Una de las más emblemáticas y que en breve llegará a los 300 números publicados es The Comics Journal, revista abanderada del cómic independiente y cuyo formato acaba de sufrir una acertada remodelación. Sus exhaustivas entrevistas, las amplias reseñas o la publicación en sus páginas de historietas muy poco difundidas (como las tiras de George Herriman no dedicadas a Krazy Kat, o Miss Fury, una tira dominical realizada por la ilustradora Tarpé Mills en los años 40) son las señas identidad de esta revista de merecido prestigio. Además, pese a lo que podamos pensar, sus responsables no son nada reacios al mainstream, como demuestran en las reseñas (o en que el número de junio estará dedicado a Tim Sale).

Las otras dos publicaciones que quiero comentar son Alter Ego y Back Issue, ambas editadas por Twomorrows y ambas dedicadas a los tebeos clásicos de superhéroes. De la primera, más veterana y más centrada en la Edad de Plata, hablaré cuando haya leído algún número completo, ya que sólo la he hojeado alguna vez. La segunda, Back Issue, mira hacia las décadas de los 70, 80 y 90, y es mucho más joven (su último número aparecido es el 27). Pese a que aún no he terminado la lectura de dicho número, debo confesar que está resultando toda una gozada. Artículos tan extensos y absorbentes como el que cuenta las diferentes etapas por las que ha pasado el personaje de Aquaman (con declaraciones de algunos de los autores implicados) son una buena muestra de cómo contar el devenir de una serie sin limitarse a revelar el argumento de la misma (cosa demasiado habitual en algunos articulistas de aquí).  Pero además, al ser este un número dedicado a la realeza en los tebeos, no faltan las páginas dedicadas a Namor, Arion, Pantera Negra, el Doctor Muerte o Jack “King” Kirby, más algunas deliciosas bizarradas como son los artículos dedicados a Prince en los cómics o a la influencia que el Capitán Marvel Jr. tuvo en Elvis Presley (sí, habéis leído bien). Una gozada, no hay duda.

100 ofertas Marvel

Iba a escribir sobre otra cosa, pero mi ansia consumista se ha impuesto al enterarme de esas 100 ofertas Marvel que ofrece la web de Planetacomic. Cada cierto tiempo, y casi siempre coincidiendo con algún Salón importante (casualidades…), resurgen esos saldos de cuando Planeta publicaba Marvel  que parecen inagotables. ¿Y qué me he pedido yo en esta ocasión? Pues bien, hay que reconocer que hay mucha morralla, pero aún quedan bastantes cosas interesantes y a esos precios no hay quien se resista, así que esto es lo que ha caído:

Hulk: coleccionable semanal (obra completa). Ya llevaba tiempo pensando en hacerme con este coleccionable, pero estaba esperando a ver si bajaba aún más de precio, y así ha sido (las 50 entregas por 50 €). Todo el Hulk de Peter David por un precio irrisorio y en un buen formato, luego habrá que ver de dónde saco tiempo para leerlo, pero esa es otra historia.

Alpha Flight: En el principio y Los sueños nunca mueren. Los dos primeros años de la colección del grupo canadiense en cuatro tomos, con el mejor John Byrne y unos personajes a los que se coge cariño enseguida.

Daredevil: Yellow. Lo hago por Tim Sale, lo prometo, que Loeb me echa siempre para atrás, pero es que Sale es tan bueno… Merece la pena.

Iconos Los 4 Fantásticos: La Cosa. Cae la noche sobre Yancy Street. Lo dejé pasar por alto en su momento, más que nada por que los 4F no me interesan mucho, pero este tebeo está escrito por Evan Dorkin y dibujado por Dean Haspiel, así que las expectativas son muy buenas.

Nick Furia: Escorpio. Jim Steranko. Repito, Jim Steranko como autor completo llevando a Nick Furia a su momento de máximo esplendor… ¿Hace falta decir más?

 

La lista de la compra: abril, mes de Saló, mes de selección

Ya está aquí el temido mes de abril y nos toca seleccionar con cuidado entre la avalancha de novedades que se nos viene encima. Creo que al final me ha salido una lista razonable, más aún teniendo en cuenta que no todas las obras elegidas son compra segura y algunas finalmente no pasarán la criba. Destacan la sobredosis de Trondheim que me voy a meter (tres álbumes suyos, nada menos), las ganas de manga que me van a llevar a probar con un par de propuestas de Glénat (la reedición de la obra histórica Ikkyu y la prometedora Detective Ritual) y la recuperación de algunos clásicos, algunos más “clásicos” que otros, de los que había oído mucho hablar pero que por fin podré catar (la mítica Valentina, un Robo Hunter que me trae muy buenos recuerdos, un Percevan que siempre me había llamado la atención o, por fin, los Clásicos: MAD). Lo mejor es que, este año más que nunca, además de cantidad hay muchísima variedad, son buenos tiempos para cualquier tipo de lector.  

         

Planeta: 52 # 47 a 50, Leyendas de Batman # 8, Hellblazer # 29, Clásicos DC: La Legión de Superhéroes # 5, Green Lantern: La Guerra de los Sinestro Corps # 1, Clásicos DC: Batman The Brave and The Bold # 1, Clásicos MAD # 1, Aldebarán, Camelot 3000.

Panini: Capitán América # 30, Los Nuevos Vengadores # 28, Daredevil # 26, Patrulla X # 27, Los Poderosos Vengadores # 3, Del tebeo al manga: una historia de los cómics 4

Asriberri: Desocupado de Trondheim

La Cúpula: Apocalipsis friki de Bagge, Macedonia de Pekar y Piskor.

Glénat: Ikkyu # 1, Detective Ritual # 1.

Kraken: Robo Hunter: Verdus.

Norma: Valentina 1 de Crepax, La increíbles aventuras sin Lapinot 3: Cibercultura mi amor de Trondheim, Percevan 1: Las tres estrellas de Ingaar de Luguy y Leturgie.

Sinse Ntido: Las pequeñeces de Lewis Trondheim 2: el síndrome del prisionero.

La antilista del Saló (los tebeos que no hay que leer)

En breve publicaré mi lista de la compra prevista para este mes tan señalado, mes de Saló, de novedades a granel y de carteras vacías, pero antes se me ha ocurrido la estúpida idea de hacer una antilista, es decir, una lista de los cómics que no me apetece nada leer y que no compraría por nada del mundo. Sobra decir que es algo totalmente subjetivo, aunque lo que sí reconozco es que no me ha sido tan fácil elaborarla, supongo que soy demasiado benevolente (también es cierto que, en lugar de hacer una lista exhaustiva, he preferido coger cinco tebeos representativos de lo que no me interesa). Bueno, allá va la lista maldita del Saló:

 

 

 

Change 123 (Ivrea). Lo he escogido sin tener ni idea de qué va, pero guiándome sólo por la portada, tiene toda la pinta de ser el típico manga lleno de esos estereotipos que no soporto: chicas en uniforme de colegio enseñando las bragas cuando saltan, expresiones exageradas en los rostros, argumento inexistente… Argh, ¡da grima! 

Tr3s en uno (Glénat). Las historietas de Andrés Barzi para el EP3 son tan insustanciales y sosas como el propio suplemento. Este fallido intento por parecer moderno con chistes sin gracia alguna y un estilo de dibujo directamente fusilado de Darío Adanti no me merece la más mínima atención.

Vizcarra: Hollywood y otras hierbas (El Jueves). Vale, esto es algo personal. No soporto las caricaturas. No me hacen gracia, no me sorprenden y no hay cosa que me dé más repelús que entrar en una casa y ver que su dueño tiene una caricatura de si mismo cuidadosamente enmarcada presidiendo el salón. Es algo que me supera.

Lobezno: Evolución (Panini). Qué mala espina me da esto. Un tebeo más del quemadísimo mutante canadiense en el que aparecen los nombres  de Jeph Loeb y Ed McGuinness no puede depararnos nada bueno. No quiero ni hojearlo.

Héroes (Planeta DeAgostini). Ni me gusta la serie (sólo he visto un par de capítulos y me han parecido increíblemente aburridos, además de tener esa sensación de “esto ya lo he leído mil veces en los tebeos mejor contado”), ni me llama nada la atención el cómic.

Conan y los blogs

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Es difícil entender el cariño que se le puede coger a un animal si no has tenido uno. Esto viene a que ayer murió mi perro, Conan, y debo reconocer que me ha dolido más de lo que esperaba. Se llamaba Conan porque, cuando nos lo regalaron a mí y a mi hermano (hará unos 12 años) yo estaba totalmente enganchado a la reedición quincenal de Conan el Bárbaro que estaba publicando Planeta en ese momento. No quiero dramatizar en exceso, pero reconozco que cada vez que oigo un ladrido parecido al de mi perro por la calle me acuerdo él. Espero que Muerte (la bella Muerte de The Sandman, en forma canina, por supuesto) lo haya guiado hasta su lugar de eterno descanso.

Por otra parte, y a falta de actualizaciones por mi parte, no puedo dejar de recomendar un buen montón de interesantísimos post que se han ido publicando en varios blogs estos últimos días: desde la exposición fotográfica de la muestra de Pacheco en la Fnac por parte de Conner, hasta cualquiera de los excelentes artículos que La Artista Anteriormente Conocida Como Perse está regalándonos en su Show de los Hombres Lobo; sin olvidarnos de la polémica por los escaneados en UTCON y BLOGFOX, las inenarrables recomendaciones musicales de Migoya en Comicsario o la indignación de Pons sobre las Joyas Literarias Juveniles. Para no perdérselo, vamos (los enlaces en el blogroll, que me da pereza crearlos aquí).

Lecturas: Nextwave, En busca de Peter Pan.

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Nextwave. Por fin me he leído los dos tomos que ha sacado Panini incluyendo esta serie Ellis e Immonen al completo, y hacía tiempo que no me divertía tanto con un tebeo de superhéroes. Nextwave es puro exceso, es un Ellis autoparodiándose y riéndose de todos al mismo tiempo, es un humor desbocado mucho más agudo y fiero que otros intentos anteriores cortados por el mismo patrón (como la decepcionante serie de Masacre, en qué momento se me ocurrió hacerme con ella, menudo aburrimiento…). En definitiva, Nextwave es diversión a lo grande, monstruos a mansalva y unos personajes tan prepotentes como ridículos. ¡Quiero más! 

En busca de Peter Pan. En absoluto contraste con lo anterior, la lectura de este álbum de Cosey es uno de esos placeres calmados y edificantes, un tebeo de los que se disfruta en silencio, deteniéndose en cada viñeta y apreciando cada detalle. Cosey nos cuenta la historia de un escritor que se refugia en una pequeña población rural en la montaña en busca de la inspiración y, sobre todo, de su pasado, pero lo que encontrará le llevará por otros derroteros. Excelentemente dibujado (Cosey se recrea sin disimulo en los impresionantes paisajes) y con un personaje principal bien definido (aunque es cierto que los secundarios están algo estereotipados), ha resultado una muy agradable lectura.

El instinto del lector de cómics

“Por otro lado, a mi lo que no me gusta del Previews es que compras sin ver. Yo quiero ojear el cómic y no quiero pedir algo que no he catado con 3 meses de antelación. Ese me parece el gran problema del sistema estadounidense”. Este comentario, firmado por Lord Pengallan y aparecido en este interesante post de Pedro en UTCON, me ha llevado a plantearme si realmente es necesario hojear un tebeo para decidirse a comprarlo, sobre todo cuando hablamos de aficionados añejos. En mi opinión, no sólo no lo es, sino que hasta puede ser perjudicial. En primer lugar porque, por obvio que suene, un cómic no son sólo dibujos, es narración; cuando hojeamos un tebeo en la librería (controlando el tiempo para evitar que el librero nos diga lo de “esto no es una biblioteca”) nos fijamos principalmente en el dibujo y, como mucho, leemos algún que otro bocadillo suelto, y esto puede inducir a importantes errores a la hora de valorar un cómic. ¿Cuántas veces hemos leído algo que meses o años antes habíamos rechazado porque al hojearlo en la tienda nos había dado una mala impresión?  Creo que cuando uno lleva ya unos años como aficionado desarrolla una serie de conocimientos e instinto personal que nos facilita elegir lo que queremos leer sin necesidad de echarle un vistazo antes. Por supuesto que nos podemos equivocar, y bastantes veces, y que las reseñas blogueras o las páginas de adelanto ofrecidas por algunas editoriales ayudan y se agradecen, pero por lo general aprendemos a guiarnos en esta selva con cierta habilidad. Por ello, y sobre todo tras algunos meses ya de experiencia, no me supone ningún problema no poder hojear lo que voy a pedir a través del Previews, porque, como todos, ya sé qué editoriales, qué autores y qué estilos tienen un 90% de posibilidades de gustarme; y de vez en cuando me arriesgo con algo completamente desconocido que o bien me decepciona o bien me entusiasma y me abre un nuevo campo a descubrir, pero en la mayoría de las ocasiones merece la pena el riesgo.

Casualidades

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Todos hemos tenido alguna vez  algún amigo de un amigo de un amigo que conoce a alguien medianamente popular, lo malo es que ese alguien suele ser un concursante de Gran Hermano, un futbolista de tercera o algo por el estilo. Sin embargo, no es tan habitual que esto pase con un dibujante de cómics; primero, porque son pocos y segundo, porque fuera del mundillo poca gente considera a un dibujante como alguien popular. A lo que voy. Resulta que una de mis compañeras de trabajo,  con la que, desde hace unos días, comparto mesa y clientes, es algo aficionada a esto de los tebeos (no tanto como servidor, pero sí lo suficiente como para tener entretenidas charlas sobre el tema). Pues bien, hablando de una y otra cosa, me comentó que un buen amigo de una de sus amigas dibujaba cómics; se llamaba Dani, pero no se acordaba del apellido, así que comencé a indagar (es decir, comencé a freírla a preguntas para intentar averiguar si era un dibujante que yo conociera). Cuando me dijo que ahora trabajaba para EE.UU. el círculo se iba cerrando, pero con tanto artista español haciendo las Américas hoy en día, no lograba caer en quién era. Finalmente, ayer se acordó del apellido: Acuña. Sí, era Daniel Acuña, ese pedazo de dibujante que trabaja en la actualidad para Marvel. Sólo es una anécdota, pero la verdad es que este tipo de casualidades resultan muy curiosas, más aún cuando Acuña es un dibujante que siempre me ha gustado (no me perdía ninguno de sus Bruts de Claus & Simón que publicaba La Cúpula).

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