Algunos libros

Empezando por lo más reciente, acabo de concluir la lectura de La inesperada verdad sobre los animales,  de Lucy Cooke (Anagrama, 2019). Sobra decir que no tengo ni el más remoto conocimiento zoológico, ni me he interesado nunca en leer demasiado sobre animales, aunque sí les tengo el respeto y cariño que, creo, deberían recibir de cualquier persona mentalmente sana. Dicho esto, he disfrutado muchísimo el ensayo de Cooke gracias a su acertado equilibrio entre divulgación y rigor científico, no recreándose demasiado en la anécdota curiosa, aunque no falten. Articulado en torno a una selección de los animales más rodeados de multitud de leyendas y falsedades que todos hemos escuchado, la zoóloga relata en el libro todas las investigaciones, experimentos y teorías acerca de cada uno de ellos, desmintiendo, confirmando o incluso manteniendo el misterio en ciertas ocasiones. Desde las habilidades arquitectónicas del castor, hasta la aparente inutilidad y vaguería del perezoso, pasando por el oculto origen de las anguilas o la legendaria mala fama de la hiena o el buitre. Una gozada.

Sin embargo, Hannah Fry hace en Hola Mundo (Blackie Books, 2019) todo lo contrario. Bajo la interesante premisa de cómo afectan los algoritmos y la tecnología basada en ellos en el ser humano, Fry dedica la mayor parte del volumen a contar una anécdota tras otra, con pinceladas de información, pero centrándose en esa forma de narrar superficial y de buen rollo que caracteriza a todos estos divulgadores que dan un par de charlas TED y ya se creen dioses (¿soy yo o la sola mención de la palabra TED produce escalofríos?).

Para terminar, dos textos que tienen en común la pasión por los libros, la brevedad y el origen italiano de sus autores: Historia de los libros perdidos, de Giorgio Van Straten (Pasado & Presente, 2016) y Clásicos para la vida. Una pequeña biblioteca ideal, de Nuccio Ordine (Acantilado, 2017). En el primero, Van Straten relata la historia de ocho libros de literatos reconocidos que, se cree, llegaron a existir pero, por uno u otro motivo, no fueron editados o terminados, quedando en el olvido. Unas memorias de Lord Byron en las que, supuestamente, revelaba su homosexualidad, los escritos de juventud de Hemingway (desaparecidos en una maleta robada), o la destrucción de los diarios y desaparición de una novela inacabada de Sylvia Plath son algunos ejemplos. Por su parte, Nuccio Ordine hace algo tan simple como elegir las, en su opinión, cincuenta obras imprescindibles de la literatura universal, seleccionando un extracto de cada una de ellas y añadiendo un breve texto justificando dicha elección.

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