Capitán Atom, de Cary Bates y Pat Broderick

27697-thickbox_default

DC Comics. Serie regular de 57 números en EE.UU. (1987 – 1991); En España, serie regular de Zinco de 20 números (algunos dobles o triples) publicada entre 1989 y 1990.

La nostalgia nos juega a menudo malas pasadas, y la lectura de la serie regular del Capitán Atom, de la que solo leí 6 o 7 números sueltos en su momento de publicación, es un buen ejemplo. Tenía recuerdos de algunas espectaculares portadas (algo que sigue vigente vistas a día de hoy), enfrentamientos brutales con Firestorm o el Mayor Force (leídos ahora, no tan apasionantes), momentos emotivos (como cuando Plastique salva la vida al Capitán, por puro interés, pero mostrando cierta compasión) o trepidantes intrigas militares (que esta vez me han hecho dar alguna que otra cabezada).

Quizá hubiera sido mejor quedarse con los recuerdos, porque en estas 20 grapas de Zinco, lo que más he disfrutado son los correos de los lectores y todas las aportaciones en forma de noticias o artículos de Miguel G. Saavedra. El tebeo en sí, guionizado por Cary Bates, no resulta ser una mala historia de superhéroes al uso, con villanos de cierto nivel y entretenimiento aceptable, pero toda la trama del General Eiling y el origen de Atom se alarga de forma tediosa, y la presencia del Doctor Megala me irrita sobremanera.

También se me ha caído en parte el recuerdo que tenía del dibujo de Pat Broderick. Me sigue pareciendo un artista con mucha personalidad para lo que es el estándar superheróico, pero supongo que cuando leí aquellos tebeos por primera vez, no me fijaba demasiado en ciertos detalles anatómicos y narrativos que ahora me han chocado. Pese a ello, tiene números bastante buenos y otros para olvidar, lo que indica que probablemente se trataba de un problema de fechas de entrega.

En cualquier caso, la ilusión tanto de conseguir la colección completa, como de leerla de principio a fin después de tantos años deseando hacerlo, está por encima de todas la pegas que pueda sacarle. Así que acabaré diciendo lo contrario de lo que afirmaba al principio: a veces la nostalgia nos da grandes satisfacciones.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s