Lo mejor de 2008: 10 cómics imprescindibles

Se acaba el año y llega ese jugoso momento de elegir las lecturas más destacadas del mismo: mirar las estanterías, rememorar buenos tebeos… Sin ser demasiado estricto, eso sí, es decir, sin distinguir si son ediciones en España o conseguidas vía Previews o sí su edición fue exactamente en 2008 o no. En definitiva, estos son diez de los cómics que más me han gustado este año.

 

rabagliati_fishing1. Paul Goes Fishing, de Michel Rabagliati. Creo que hace un par de años ya elegí Paul va a trabajar este verano como uno de los mejores cómics de esas fechas, y el personaje creado por Rabagliati me sigue fascinando. Paul Goes Fishing no ha sido publicado aún en nuestro país, así que me quedo con lo que ya dije en su momento sobre esta obra: Rabagliati consigue otra vez contar una historia llena de emociones de forma natural y fluida, fijándose siempre en la belleza de las cosas, pero mostrando un intermitente poso de amargura como contraste. Todo ello, además, acompañado por un excelente dibujo lleno de detalles y expresividad. Un diez.

 

2. Arrugas, de Paco Roca. Hay que rendirse a la evidencia. El multipremiado cómic de Paco Roca es una maravilla. Transmite emociones, cuenta una historia de forma impecable, tiene unos personajes memorables y, además, sí, trata un tema poco habitual en este medio de forma seria pero sin sentimentalismos fáciles. Lectura obligada.

 

3. Little Things, de Jeffrey Brown. Ya editado en castellano bajo el título de Pequeñas cosas. Vuelvo a autocopiarme: la lectura de Little Things no ha hecho más que confirmar que estamos ante el mejor autor de eso que llaman slice of life, de hecho, lejos del tono autocomplaciente y llorón que caracteriza a gran parte del género, Brown se muestra mucho más honrado y natural en lo que a mostrar sus emociones se refiere. ¿Puede resultarnos interesante que alguien nos relate una simple excursión a la montaña con unos amigos? En el caso de Brown no sólo es interesante, sino que, además de aprovechar el relato para reflexionar sobre las relaciones humanas de forma casi subliminal, consigue que nos den ganas de coger en ese mismo momento la mochila y largarnos a dar un paseo por la montaña. Brown engrandece lo cotidiano, amplifica los pequeños placeres diarios y, sin embargo, no se recrea demasiado en las desgracias, o mejor dicho, no se autocompadece, no va de víctima: asume los malos momentos, nos los muestra y pasa página. Y todo esto nos lo transmite con unos sencillísimos diálogos y con una expresividad increíble en los minimalistas rostros de sus personajes (quién diga que Brown no sabe dibujar, que se lo haga mirar).

 books_castlewaiting1

4. Castle Waiting, de Linda Medley. Me fascina como esta autora consigue atraparme en sus páginas contando una historia sencilla, o mejor dicho, un montón de pequeñas historias dentro una central, llena de referencias a los cuentos de siempre y al mismo tiempo mostrando una admirable forma de entender la feminidad y el papel de la mujer en una sociedad ficticia pero que es un evidente reflejo de la nuestra. De esas lecturas que te dejan días con una sonrisa de felicidad en la cara.

 

5. Too Cool to be Forgotten, de Alex Robinson. Recientemente editado en castellano por Astiberri bajo el título de Inolvidable. Lo del viaje atrás en el tiempo para “arreglar” algún error cometido en la adolescencia es algo que me atrae desde que vi Regreso al futuro por primera vez. En esta ocasión, Robinson presenta a un personaje que vuelve al pasado gracias a una sesión de hipnosis para evitar el momento en el que empieza a fumar, y a través de este viaje asistimos tanto a momentos divertidos como a múltiples reflexiones sobre el paso del tiempo y las decisiones que tomamos a lo largo de nuestras vidas. Voy a caer en el juego de palabras fácil, sí, pero no puedo evitarlo: un tebeo inolvidable.

 

6. El diván de la psicóloga, de Ralf König. Repito lo que dije en su momento: König vuelve a sus mejores momentos (…). En El diván de la psicóloga volvemos a encontrar esos diálogos infalibles que te atrapan por completo y te meten en la historia sin darte cuenta, los personajes vuelven a estar perfectamente definidos en pocas líneas y los temas principales son ésos que han hecho grande a König: el sexo, el amor y la divertida y desprejuiciada confrontación entre gays y heteros que tanto juego puede dar en buenas manos.

 

7. The Comic Book Holocaust, de Johnny Ryan. Es una debilidad. Llevar el chiste de caca-culo-pedo-pis a extremos tan absurdos, brutales y delirantes como hace Ryan puede conmigo. Me rindo a su humor cafre.

 

potential18. Potential, de Ariel Shrag. Me cito: me he metido totalmente en la historia autobiográfica que nos cuenta Ariel Schrag, no sólo porque los sentimientos son similares en todos independientemente de tendencias sexuales o géneros, sino porque el tebeo en sí está muy bien narrado y porque, a pesar del rechazo inicial que nos pueda producir el estilo infantil y fanzinero del dibujo, cuando empezamos a leer nos damos cuenta de que todo fluye con pasmosa naturalidad y ese dibujo aparentemente simple se va adaptando al tono de la historia en cada momento (Schrag juega mucho con los marcos de las viñetas; por ejemplo, deformándolos cuando la protagonista ha bebido demasiado). Un gran tebeo.

 

9. Las increíbles aventuras sin Lapinot 3: Cibercultura, mi amor, de Lewis Trondheim. Es Trondheim y son los personajes que constituían el entorno de Lapinot (cuando aún estaba vivo), ¿qué más puedo decir? Diversión y reflexión aseguradas.

 

10. Los Muertos Vivientes, de Robert Kirkman y vv.aa. Qué bueno es Kirkman cuando quiere. Los Muertos Vivientes va camino de convertirse en la mejor historia del género zombie (da igual el medio: cine, literatura, cómic…) que se ha hecho jamás. Nunca se había representado una sociedad al límite de forma tan magistral y desarrollado tanto a los protagonistas de este tipo de relato. Espero cada nueva entrega con impaciencia.

 

Hay muchos otros cómics que podrían haber continuado esta lista: La Perdida, de Jessica Abel, The Fart Party, de Julia Wertz, Desocupado o El síndrome del prisionero, ambas de Trondheim, María y yo, de Miguel Gallardo, la Catwoman de Will Pfeiffer y David López, En busca de Peter Pan, de Cosey, Faker,de Carey y Jock, el Capitán América de Brubaker…

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3 respuestas a Lo mejor de 2008: 10 cómics imprescindibles

  1. Pues te ha quedado una lista de lo más “gafapasta”, o qué. 😉 Estoy por hacer una lista yo misma, pero tengo tal revuelo de lecturas que ni sé si me aclararé con lo que he comprado/leído este año y lo que no… Bueno, ya veremos.

    Y claro: jag sameaj, Civ. 🙂

  2. Civ dijo:

    Eso me pasaba a mí, Perse, que ya no estaba seguro de lo que era de 2008 o no, así que al final un poco de memoria lo que he leído etse año. Haz tu lista, que me gustaría verla!! 🙂

    Y no veo que haya tanto gafapastismo, sólo consideraría 4 comics gafapastas, el resto son de humor (König, Ryan y Trondheim), fantasía (Medley), terror (Kirkman) y, bueno, Arrugas no sé cómo clasificarlo, pero no me parece nada gafapastoso (toma palabro!).

    Saludos!

  3. Conner Kent dijo:

    nAH, que me he pasao por aqui a felicitarte el año, FELIZ 2009!!! 😉

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