Mes: diciembre 2006

Un repaso a 2006

Me comentaba un amigo anoche, en una de esas conversaciones de bar a altas horas de la madrugada, que al final de cada año suele hacer un repaso mental de todo lo que le ha pasado a lo largo de esos 365 días (o, al menos, de lo que recuerda) para acabar concluyendo si podemos calificar ese año de malo, bueno o todo lo contrario. Aplicando su método, si hablamos de tebeos creo que este ha sido un muy buen año. No recuerdo otro con tantas y tan buenas lecturas o con tantas ganas de ir cada mes a la librería a por las novedades.  

El asentamiento de la línea DC de Planeta me ha supuesto el retorno a unos personajes que tenía semiolvidados pero por los que aún mantenía interés, además del redescubrimiento del magnífico sello Vertigo, del que por fin he podido comenzar a degustar lecturas ansiadas durantes muchos años (Predicador, Hellblazer, Animal Man, 100 Balas, Transmetropolitan…). Y no sólo eso, Planeta ha deparado otras grandes alegrías como el regreso de Lapinot, la confirmación de la calidad de Strangehaven y Los Muertos Vivientes o las siempre trepidantes entregas de 20th Century Boys. 

No puedo decir lo mismo de Panini, y creo que no por culpa de la editorial española, sino más bien porque Marvel está de capa caída. Quitando la excelente Capitán América o el Daredevil y Los Nuevos Vengadores de Bendis, no hay serie que consiga atraer mi atención, todas me aburren soberanamente. Esperemos que la Guerra Civil que se avecina el año que viene cambie esta situación. 

En cuanto al resto de editoriales, sigo siendo muy fiel a La Cúpula, que no deja de traernos a algunos de los mejores autores independientes con una envidiable relación calidad – precio. También suele sorprenderme de vez en cuando Recerca, con su valiente apuesta por el tebeo popular a precios económicos En definitiva, para no extenderme demasiado, es de agradecer la existencia de todas esas editoriales pequeñas que se esfuerzan en publicar obras de todo pelaje y condición logrando que el mercado del cómic en España sea casi tan variado y ecléctico como el de otros países de mayor tradición viñetera (ahora sólo falta que el volumen de venta también sea mayor).  En fin, como decía al principio, un año de buenos y abundantes tebeos. El que viene, más.  

¡Feliz 2007!

Los cinco mejores discos de 2006

cd_chinarro.jpg1 – Sr. ChinarroEl mundo según”. Grandioso, cercano, emocionante, poético, genial… El mejor disco del año, sin duda, de este año y del anterior, y probablemente del que viene. “Pudo ser un amor del montón, pero todo el montón era mío…” 

2 – Francisco NixonEs perfecta”. Fran Fernández, tras quedarse en la sombra en Australian Blonde y demostrar que sus aportaciones a La Costa Brava eran lo mejor de la banda, decidió este año por fin dar el paso y sacar su primer disco en solitario. Tan bueno como esperaba. 

3 – MogwaiMr. Beast”. Despertaron la duda con su anterior disco y algunos ya afirmaban que estaban acabados y que “Rock Action” había sido flor de un día. Aquí está la contundente respuesta del grupo escocés. 

4 – RatatatClassics”. Si Daft Punk tuvieran canciones o si Air no hubieran caído en picado, serían tan buenos como Ratatat, pero no lo son. 

5 – MirafioriNo podemos volver a casa”. Hubo un tiempo en el que la palabra pop no estaba tan ensuciada, en el que una gran melodía nos enganchaba sin necesidad de que la repitieran quinientas veces en la radio o fuera la banda sonora de un anuncio, en el que se podía hablar de amor en una canción sin obviedades ni ridiculeces. Aún se puede hacer buen pop, y ésta es la prueba.

Cajón de sastre

Llevo una semana con demasiada acumulación de sueño y de transporte público (que sabéis lo bien que funciona, al menos en Madrid y alrededores), lo que no me ha permitido leer casi nada. Sin embargo, no quisiera dejar de comentar un par de cosas más o menos personales (aunque siempre relacionadas con los tebeos, que esto no es un diario amoroso, copón 😀 ). Por un lado, la alegría que me ha supuesto la llegada a mi trabajo de un nuevo compañero aficionado a los cómics, bueno, es aficionado principalmente al cómic independiente (¿oigo por ahí algo de gafapasta?), pero en cualquier caso es una gozada poder hablar de tebeos en el trabajo. Por otra parte, ayer fui de compras y, además del tomo de Batman: Juegos de Guerra, varias series regulares de DC y Vertigo o la segunda entrega de Death Note, me pillé el tomo de Krazy & Ignatz, ese clásico tan respetado y tan desconocido para mí, ya comentaré qué tal. Lo que no compré finalmente fue El gran libro Yum Yum de Crumb, y es que, por mucho que me guste el padre del underground, 24 euros por 150 páginas es más de lo que me puedo permitir.

Predicador y Transmetropolitan / Ennis y Ellis

transmetropolitan_b.jpgAl principio hasta les confundía por culpa de sus apellidos: Garth Ennis, Warren Ellis, el parecido fonético era evidente. No obstante, enseguida comencé a diferenciarles por algunas de sus obras, especialmente por un genial y divertido The Punisher (Ennis) y por una épica e inolvidable The Authority (Ellis). Sin embargo, no ha sido hasta ahora que he empezado a leer sus mejores obras y, bueno, la espera ha merecido la pena. Predicador me está pareciendo impresionante, una de las mejores series mensuales que he leído jamás (y estoy hablando sólo de los seis primeros números que ha publicado Planeta, que corresponden a doce americanos). Basta con fijarse en el último arco argumental publicado, que comienza con el capítulo “Todo queda en familia” y acaba con “Hasta el fin del mundo”, una grandísima historia de amor, venganza y, claro, disputas familiares de las que no se olvidan. En cuanto a Transmetropolitan, creo que no me equivoco si afirmo que es la mejor serie regular de ciencia ficción que me he echado en cara. Es increíble como Ellis lleva al extremo las excentricidades y los hábitos sociales de una ciudad que cada vez parece menos del futuro y más de nuestro tiempo. Si a todo ello le añadimos los dos excelentes dibujantes que se encargan de sendas series (Dillon y Robertson), no nos queda otra que aplaudirles y no perdernos ni una sola de sus creaciones.

Lecturas: El Día de la Venganza, Gregory vol.2

El Día de la Venganza. No había leído muy buenas críticas de esta miniserie perteneciente a la Cuenta atrás a Crisis Infinita y, sin embargo, me ha parecido bastante entretenida. Para empezar, hay que señalar que ha Willingham le toca bailar con la más fea, es decir, con los personajes mágicos de DC más desconocidos de dicho universo (quitando al Capitan Marvel, cuyo papel es más bien secundario, y a las apariciones casi testimoniales del Dr. Destino y del Fantasma Errante), con lo que tenemos a un grupo de segundones (la mayoría de ellos ni me sonaban: Ragman, Diablo Azul, Detective Chimpancé, Nightshade…) enfrentándose cara a cara con El Espectro y Eclipso (este último reencarnado en el cuerpo de alguien tan sorprendente como algo fuera de lugar, sobre todo tras la lectura de Crisis de Identidad). Pese a ello, se nos presenta una historia decente en la que vemos como este conjunto de perdedores forman el nuevo grupo de héroes Pactosombra (Shadowpact) y casi consiguen vencer a El Espectro, y digo casi porque al final pasa todo lo peor que podía pasar. 

fumgrg02.jpgGregory vol. 2. Nueva entrega (y última, creo) de las correrías del niño loco más divertido de todo el manicomio: Gregory. Me encanta cómo trata Marc Hempel el tema la locura, los miedos y las frustraciones a través de un personaje tan inocente como asombrado ante las reacciones de la gente “normal”, forzando además al máximo la estructura de cada página para conseguir la máxima expresividad. En esta ocasión, destaca la historia en la que Gregory es adoptado por una típica familia americana, una muestra más de cómo Hempel nos hace dudar de quién está realmente loco. Sólo puedo añadir una cosa más: ¡Yo Gregory! 

Y por cierto, ¡Feliz Navidad!

La lista de la compra: enero 2007

Llega en breve el nuevo año y lo que seguro que no cambia son las ganas de leer tebeos. Y en la situación que tenemos actualmente (con tantas editoriales y una oferta tan amplia y variada) da igual que haya salones de por medio o no, ya que todos los meses nos inundan las novedades y la labor de selección ha de ser tan precisa como la de un cirujano en plena operación. 

Planeta: Superman #10, Outsiders #16, Jóvenes Titanes #15, Flash #14, Manhunter #2, Sagas DC #4, Animal Man de Jamie Delano: Caminos misteriosos, La cosa del pantano #2, Hellblazer #14, Predicador #7, 100 Balas #8, Transmetropolitan #5, Batman: Juegos de guerra #2, Legión de Superhéroes #1, La Guerra Rann – Thanagar. Listado muy provisional de Planeta, ya que es probable que caiga alguna cosilla más como las primeras entregas de Tomás el Gafe, Clásicos DC: Green Lantern o algún tomo de Adam Strange. 

Panini: Los Nuevos Vengadores #13, Daredevil #11, Capitán América #15. También tienen posibilidades Max Punisher Especial y Poderes Cósmicos: Aniquilación #1. 

Glénat: Death Note #3 

La Cúpula: El Gran Libro Yum Yum, de Crumb y Diario (2), de Fabrice Neaud.

Death Note: ¿el manga que buscaba?

death_note.jpgHace algún tiempo comenté que estaba buscando un manga para sustituir a 20th Century Boys, ya que éste está muy cerca de su final (a un tomo en España, aunque dicen que Urasawa ya está preparando una continuación). Pues bien, tras leer muy buenas críticas del mismo, me hice con el primer número de Death Note y, vaya, me ha gustado mucho. La historia arranca cuando el protagonista, Light Yagami, recibe de manos de un demonio (o un shinigami, como aquí lo llaman) un cuaderno que sirve para matar a todo aquel cuyo nombre sea escrito en él. Light no lo duda y comienza a usarlo de la mejor forma que cree, es decir, matando a los peores y más sanguinarios criminales del mundo, pero claro, esas muertes llaman la atención de la INTERPOL, la cual encarga a su mejor detective (un misterioso personaje llamado simplemente L) investigar el caso. A partir de aquí, y si nos olvidamos del componente fantástico que supone el shinigami (que tampoco participa demasiado en la acción), nos encontramos con una trepidante e inteligente trama en la que L trata de averiguar la identidad del asesino de criminales mientras Light intenta borrar su huella con pistas falsas y con tanta habilidad como la mostrada por el perspicaz detective. A ver cómo se desarrolla la historia (ya sabéis la manía que tienen los japoneses de alargar las series hasta el infinito y más allá), pero por ahora Death Note está siendo todo un disfrute.

Guía de lectura de Crisis Infinita

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Reconozco que publico este post más como autoayuda (para que no se me olvide cómo leer las Crisis que están por venir) que otra cosa, pero espero que también os sea de utilidad. Eso sí, el agradecimiento por la elaboración de este listado va directamente para los dos “comentaristas” de Zona Negativa (Sergio Robla y Antoño Retoño) que la dejaron caer en los comentarios de un texto de dicha web.

Lecturas previas:

1. Crisis de Identidad
2. Superman: El Día de la Venganza
3. Hawkman: La Ascensión de Aguila Dorada (esto de forma muy tangencial, pero servirá para entender lo que le ocurre con uno de los personajes al leer el segundo tomo de Hawkman)
4. Adam Strange

Cuenta Atrás a Crisis Infinita:

1. Especial Cuenta Atrás a Crisis Infinita
2a. El Día de la Venganza
2b.La Guerra Rann / Thanagar
2c. Villanos Unidos
2d. El Proyecto OMAC
2e. Superman: Sacrificio (ojo, este tomo va justo en medio del Proyecto OMAC: no leer ni antes, ni después).
2f. El Regreso de Donna Troy
3a. JSA Clasificado: Power Girl
3b. JLA: Crisis de Conciencia

Crisis Infinita:

a. Crisis Infinita #1
b. Crisis Infinita #2
c. Crisis Infinita #3
d. El Día de la Venganza Especial CI
e. Crisis Infinita #4
f. Crisis Infinita – Secret Files (probablemente estará incluido en alguno de los números de CI)
g. Crisis Infinita #5
h. Hawkman: Coalición en Crisis
i. La Guerra Rann / Thanagar Especial CI
j. Crisis Infinita #6
k. El Proyecto OMAC Especial CI
l. Villanos Unidos Especial CI
m. Crisis Infinita #7

Algo está pasando

En estos últimos días, la proliferación de noticias relacionadas con el cómic en los medios generalistas está siendo realmente llamativa: los diarios gratuitos ADN y 20 Minutos publican (y resaltan en portada) sus listas con los mejores tebeos del año, en EP3 nace la iniciativa del blog de cómics DDT (que no podría haber caído en mejores manos, las de Álvaro Pons), el guiño de Salva Larroca dibujando a la princesita en un tebeo de Marvel es reseñado en televisiones y periódicos, la revista TIME (nada menos) decide que el mejor libro del año es un cómic, la FNAC regala estas navidades a sus clientes una agenda dedicada al cómic, el portal de MSN (una de las vías de comunicación más usada entre jóvenes y no tan jóvenes hoy en día) publica un dossier especial sobre el mundo del tebeo… 

Podríamos seguir así un buen rato y no haríamos más que constatar eso que tantas veces se está diciendo en los últimos tiempos, que el cómic está empezando a encontrar su sitio como un medio artístico, de entretenimiento y, en fin, de comunicación tan válido como cualquier otro. Y eso me alegra, como supongo que os pasará a vosotros. Para los que amamos los tebeos, es toda una satisfacción ver cómo éstos son respetados y tratados con la normalidad que merecen, ver que uno ya puede ir en el Metro leyendo un tebeo sin complejos y con la misma dignidad que aquel que lleva una novela (aunque creo que casi cualquier tebeo otorga más dignidad que leer El Código Da Vinci, por ejemplo). Y para los que piensen que es una moda, que no se equivoquen, esto no es una serie televisiva ni una marca de ropa, esto es un medio, y cuando un medio se asienta es muy difícil que desaparezca.

Comentando el plan DC / Planeta para 2007

homepagegreg06.jpgAcaba de salir a la luz el avance del plan editorial de Planeta para DC para los cuatro primeros meses de 2007, y hay que reconocer que es ambicioso, trepidante y doloroso para nuestros bolsillos. 

Para empezar, la reducción de distancia con EEUU parece que se va a hacer efectiva gracias a la recopilación de muchas sagas en tomos independientes (Juegos de Guerra, Crímenes de Guerra, Superman: Sacrificio, Jóvenes Titanes / Outsiders: Los infiltrados…), y además de todo lo relacionado con Crisis Infinita, se amplía la oferta con la publicación de tomos dedicados a Supergirl, Hawkman, Adam Strange o Green Lantern Corps, entre otros. A ello se suma la publicación de series tan valoradas por la crítica como Catwoman y Gotham Central (que además serán mensuales) y el asentamiento de todas las series regulares (al menos hasta la revolución que se supone llegará con “Un año después”). 

En cuanto a los clásicos, destaca la colección dedicada a Green Lantern con toda la etapa dibujada por Gil Kane (dibujante que a mí no me convencía mucho Conan, pero habrá que echarle un vistazo) y el mes OMAC con las versiones de Kirby y Byrne del mismo. Pero, sin duda, en lo que a clásicos se refiere, lo que más me emociona es el Clásicos DC: Legión de Superhéroes, una serie impresionante que me marcó cuando la publicó Zinco en España (y eso que no tengo la colección completa) y que no pienso dejar pasar aunque no me guste nada el formato reducido.

The Sandman al completo (al fin)

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Dejo la edición de The Sandman de Planeta, y el motivo creo que se ve claramente en la foto. Al final he decidido no esperar dos años para leer la serie al completo y me he hecho este autoregalito de Navidad al ver que estaba algo rebajado en planetacomic.net. Aún conservaba incluso algunos retapados con parte de la edición de Zinco (que ya se ha adjudicado un amigo) y ahora también las seis primeras entregas de la de Planeta que ya veré qué hago con ellas (barato, barato…), pero lo importante es que nunca había tenido la posibilidad de leer la serie entera (lo más lejos que había llegado era al arco “Estación de nieblas”) y ahora por fin voy a poder hacerlo. Tened por seguro que lo disfrutaré.

Cuenta atrás a Crisis Infinita, Batman y el peor tebeo de Spiderman en años

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¿Qué mejor momento que una tarde de domingo para comentar algunas cosillas sobre tebeos? Pues eso, aquí van algunos temas inconexos.

 

Para empezar, debo hacer mención de la lectura de la esperadísima Cuenta atrás a Crisis Infinita. La verdad es que me ha dado mucha pena la muerte de un personaje tan carismático, en fin, así ha sido siempre el Universo DC y no está mal que los protagonistas se renueven, aunque insisto, a este personaje en concreto se le cogía cariño con facilidad. En cuanto al tebeo en sí, es emocionante, bien contado y correctamente dibujado por los diferentes autores que participan, además de crear esa sensación de que algo muy malo va a pasar. Eso sí, no me parece muy creíble la identidad del “malo de la película”, aunque habrá que seguir leyendo las diversas ramificaciones para ver sus motivaciones. 

Siguiendo con DC, he decidido dejar temporalmente la serie de Batman, es decir, saltarme la etapa de David Lapham, y sustituirla por los tres tomos de Juegos de Guerra que van a aparecer. A veces hay que fiarse de los comentarios de los lectores para ajustar el presupuesto, y todas las opiniones que he leído constatan lo mal que lo hizo Lapham con el Hombre Murciélago y lo razonablemente entretenida que es la saga Juegos de Guerra, espero que llevaran razón. 

Por otro lado, la que estoy a punto de dejar, y eso que sólo lleva dos números, es la nueva serie de Spiderman de Panini. Y es que la lectura de la segunda entrega me ha dejado sin palabras de lo mala que es (podría entrar perfectamente en la lista del otro día de lo peor del año). Un viaje absurdo en busca Hulk y de Pantera Negra, una increíble idiotez en la que la tía May y Mary Jane se ponen trajes antiguos de Iron Man y luchan contra robots del Dr. Muerte (¡sí, de verdad! Cuando lo estaba leyendo os aseguro que pensaba que al final dirían “ha sido todo un sueño” o algo así, pero no. Uno de los tebeos más ridículos de Spidey en años) y, finalmente, un pelea sin sentido ni ritmo contra Morlun, completan el tomito. Y todo ello aderezado con un Peter Parker que se está muriendo y se lo toma a cachondeo. Horrible. Me pregunto si es todo culpa de Hudlin y luego mejorará la cosa o si va a seguir así.

Crisis de Identidad

La lectura completa de Crisis de Identidad me ha dejado, por decirlo de alguna forma, un sabor agridulce. Hay muy buenos momentos, es identity_crisis_cover4.jpgcierto (me ha gustado especialmente la tensión que se respira cuando Jack Drake es atacado), adictivos cliffhangers al final de cada entrega, como se ha dicho por ahí, y unos personajes interesantes y oscuros. De hecho, también hay que admitir que las consecuencias de lo que se cuenta aventura un escenario muy interesante en el Universo DC que nos va a venir. Sin embargo, lo que me ha decepcionado es precisamente lo que se suponía era el motor de la historia: la identidad del asesino. No te lo esperas, claro, pero más que nada porque esa resolución se podría haber utilizado con cualquier otro personaje, vamos, que los argumentos que expone el asesino para explicar sus actos no resultan muy convincentes ante la gravedad de los hechos (y no digo más para no destripar nada). En cualquier caso, aunque no creo que esté a la altura de lo que se ha dicho por ahí, sí aporta un punto de vista diferente de los héroes de toda la vida, y veremos si tiene consecuencias.

Tras los 10 mejores… Los 5 PEORES tebeos de 2006

Estas navidades vamos a ser malos y a escoger también cinco de los peores tebeos de este año, aunque seguro que tenéis en mente algunos más. 

5 – Otaku in Love, de Hitori Nakano e Hidenori Hara. Afortunadamente no me lo compré, una lectura rápida en esa cadena de tiendas en las que dejan leer que todos conocéis, me salvó. Yo esperaba una historia de amor bien contada, con cierto humor… Pues no, imaginad la repelente moda del lenguaje sms unida a los tópicos más tópicos del manga y acertaréis. Y sólo era el primer número. 

xmen166.jpg4 – X-Men, de Peter Milligan y Salvador Larroca. ¿Pero qué le ha pasado a Milligan? ¿Es el mismo tipo de la magnífica Fuerza X / X-Statix? Sopor, aburrimiento, falta de atención, son los síntomas que aparecen al comenzar la lectura de algún número de esta serie. Ni siquiera el dibujo de Larroca lo salva. 

3 – Dinastía de M: El Día Después, de Chris Claremont, Randy Green y Aaron Lopresti. Relleno del bueno. Y eso que Dinastía de M me entretuvo bastante, pero es que este epílogo es lo más vacío e innecesario que se puede echar uno en cara. Y del dibujo mejor no hablamos. 

2 – Batman: Asedio, de Archie Goodwin y Marshall Rogers. Nos lo colaron en el tomo mensual de Batman y nos metieron un golazo por toda la escuadra. La verdad es que con esos dos nombres al mando uno no se esperaba algo tan malo, pero los años pesan y algunos autores no han envejecido nada bien. Y esas portadas, esas increíbles portadas…justiceleagueelite.jpg 

1- Justice League Elite, de Joe Nelly y Doug Mahnke. Tras leerlo por primera vez y ver que no me enteraba de nada pensé que estaba perdiendo facultades, ¿me estaría volviendo gilipollas de leer tantos tebeos? ¿Tendría razón el Dr. Wertham? Lo intenté volver a leer y no pasé de la segunda página. Menos mal que se me ocurrió ver las reseñas en otros blogs (“narración confusa”, “Kelly se ha hecho un lío”…), eso me tranquilizó. Luego me di cuenta de que era como The Authority, pero si The Authority estuviera mal contado, peor explicado y fuera, en definitiva, una caquita, claro. Para no perdérselo, vamos.

Los 10 mejores tebeos de 2006 según Base Lunar

Estamos a falta de pocas semanas para que se acabe el año y es ahora cuando muchas publicaciones o páginas web, de cualquier temática y condición, empiezan a preparar las típicas listas con lo mejor del año. Y a mí me encantan las listas. Será porque nunca estoy de acuerdo, por el cabreo que te pillas por  una ausencia incomprensible o por lo “listo” que te sientes cuando ves que coincides con los críticos en tu selección… En fin, por una u otra cosa, me divierten esas listas, así que aquí está la mía con los diez mejores tebeos del año. Por cierto, he incluido junto a cada seleccionado un fragmento del comentario que hice en su día de cada obra (en caso de que lo hiciese). 

10 – Los Muertos Vivientes, de Robert Kirkman y Charlie Adlard (Planeta).      Continuan las andanzas de los pocos supervivientes a la plaga que ha llenado todo el planeta de zombis hambrientos y, además de ofrecernos buenos sustos, se ahonda aún más en las relaciones entre los personajes. Los diferentes puntos de vista de los protagonistas, sus secretos, sus mentiras y miserias, provocan abundantes roces y, como bien se comenta en un artículo al final del tomo, nos muestra que las ilusiones y penas humanas son siempre las mismas, aunque se esté en pleno apocalipsis. 

9 – El Derrotista, de Harvey Pekar y Dean Haspiel (Planeta).      La vida de Pekar es fascinante, y no digo esto porque haya sido una vida especialmente extraña o insólita, sino porque consigue que tanto los momentos más cotidianos (trabajos mecánicos y aburridos, peleas en el colegio…) como los menos habituales (no todo el mundo escribe para las mejores revistas de jazz o hacen una película basada en su vida) resulten fascinantes. Además, al tiempo que disfrutamos de sus vicisitudes diarias y reflexiones, nos ofrece una panorámica de la historia reciente de los Estados Unidos de América y de sus conflictos raciales, movimientos culturales o cambios en los modos de vida. 

8 – Strangehaven, de Gary Spencer Millidge (Planeta).      Strangehaven es un pequeño pueblo al que accidentalmente llega nuestro protagonista (o uno de ellos, ya que se trata de una obra coral), un maestro en plena crisis sentimental. Lo extraño viene cuando se da cuenta de que le es imposible salir de allí (todas las carreteras le devuelven siempre al punto de partida) y decide resignarse ante la nueva vida que parece que alguien le esté diseñando a medida (conoce una nueva chica, consigue un nuevo trabajo, traba nuevas amistades… Todo demasiado bonito).  4049.jpg

7 – Es un pájaro, de Steven T. Seagle y Teddy Kristiansen (Planeta).      Usando a Superman (o más bien al icono de Superman, a lo que representa) como hilo argumental, Steven T. Seagle nos ofrece una historia que no sé hasta que punto será autobiográfica, pero que, en cualquier caso, funciona y emociona sobremanera. Seagle no sólo reflexiona sobre la enfermedad, la relación de pareja o la familia, sino que, en un juego casi metaliterario (pero sin la pretenciosidad que pueda desprender este término), nos expone cómo se enfrenta a la responsabilidad de escribir los guiones del héroe más grande de la Tierra y los problemas que ello le causa. Por supuesto, el dibujo de Teddy Kristiansen no se queda atrás y nos muestra una gran variedad de recursos gráficos que hacen aún más grande esta obra.     

6 – Fresa y chocolate, de Aurelia Aurita (Ponent Mon).      ¿Cómo podría describir en pocas palabras Fresa y chocolate? ¿Una celebración sensible y transparente del amor y el sexo? ¿Un emocionante slice of life a la franco-japonesa? ¿Un acto de espontaneidad de una mujer enamorada? Da igual, lo realmente importante es lo que he disfrutado leyendo esta obra de Aurelia Aurita. Hay todo un crisol de emociones dentro de sus viñetas, desde los excelentes toques humorísticos hasta el profundo homenaje al amor que sazona cada página, sin olvidar, claro, las abundantes escenas de sexo que, al fin y al cabo, son el motor de la historia. 

5 – Hellblazer, de Jamie Delano (Planeta).      Aunque sea una reedición (¿lo es? ¿Publicó Zinco estos primeros números?), no puedo dejar de destacar una de las series mensuales con las que más he disfrutado este año. 

4 – Inverosímil, de Jeffrey Brown (La Cúpula).unlikelykansi.jpg      Cuando alguien se decide a contar una relación sentimental en una obra artística autobiográfica, caben diferentes opciones: esconder los detalles más íntimos, representar a la pareja de forma idealizada (si la relación sigue en pie) o negativa (si la relación se rompió), mostrar sólo un punto de vista o, por el contrario, intentar reflejar también la visión del otro… En fin, multitud de variantes. No sé si Jeffrey Brown, manipula o no sus recuerdos (o si lo hace conscientemente) o cuánto hay de verdad y de licencia artística en su obra, pero me da igual. Lo que sí sé es que Inverosímil me ha emocionado mucho, que Brown se fija en esos pequeños detalles (buenos y malos) que determinan el desarrollo de una relación y que, en definitiva, ahora entiendo por qué es uno de los autores del cómic independiente americano más importantes de su generación. 

3 – Lapinot, de Lewis Trondheim (Planeta).      Cada vez que termino de leer un álbum de Lapinot, paso todo ese día con una sonrisa y hasta me parece que la humanidad tiene esperanza. Vamos, que me anima un montón su perfecta mezcla de cotidianeidad, humor y fantasía.  

2 – Animal Man de Jamie Delano (Planeta).      Delano, tras un comienzo arrollador matando al protagonista de la serie, nos ha llevado a lo largo de estos dos tomos a través de un viaje a la esencia de la vida, de la naturaleza y, en definitiva, del ser humano y sus congéneres animales. De una forma poética, al tiempo que terrorífica en ciertos momentos, y para nada pretenciosa, hemos asistido a lo peor y lo mejor de lo que es capaz el ser humano, a una historia de amor más allá de la muerte y a una crueldad más allá de lo comprensible. Y todo ello acompañado del meritorio dibujo de Steve Pugh (unos guiones como estos no tuvieron que ser fáciles de plantear en viñetas) y de las impresionantes portadas de Brian Bolland. paul.jpg

1 – Paul va a trabajar este verano, de Michel Rabagliati (Fulgencio Pimentel).      Rabagliati consigue que, desde el principio, nos metamos en la piel de Paul y vivamos sus experiencias como si fueran nuestras. Y sus experiencias no son poca cosa, todo lo contrario, estamos hablando del primer amor verdadero, del primer trabajo, de los primeros reveses emocionales, de las buenas personas, de enfrentarse a las desgracias de los demás sin hundirse, de los primeros pasos hacia eso que llaman madurez y que ni el protagonista ni nadie tiene muy claro lo que es… Hubo un debate en los comentarios de La Cárcel en el que algunos tachaban esta obra de sensiblera, y no puedo estar más en desacuerdo. Si es sensible es porque el protagonista lo es, y sus reacciones no podrían ser de otra forma, son las propias de alguien que ha tenido una vida afortunada y se enfrenta de golpe a unos niños que lo han pasado muy mal y que esperan de él unos días de felicidad. Y bueno, la conclusión  no es desde luego el final feliz que podríamos esperar, es un duro final en el que Paul se da cuenta de que, vale, su vida no está tan mal ahora, pero los mejores momentos, los momentos de verdadera felicidad, son absolutamente irrecuperables, y recordarlos conlleva tanto buenas sensaciones como la triste certeza de que no se volverán a repetir jamás. Una obra maestra.