Me compré hace poco las tres temporadas de las que consta la serie inglesa The Inbetweeners y debo reconocer que ha sido un dinero bien invertido, nos hemos reído mucho con cada capítulo de esta clásica historia de adolescentes salidos y perdedores.
Lo primero que hay que destacar es que no se ponen muchos límites a la hora de hacer humor cafre, hay momentos realmente brutales, fluidos corporales por todas partes y bromas de mal gusto a costa de todo lo imaginable. De hecho, supongo que ese es el motivo de que aquí solo se haya emitido en Cataluña y casi de tapadillo. En cualquier caso, si a ese humor grotesco unimos las típicas tramas de instituto (que siempre me enganchan, y que van desde colarse en la discoteca hasta irse de camping, siempre con el objetivo de tener, al menos, un mínimo rozamiento con alguna desafortunada), el resultado es una buena ración de diversión desenfadada y sin coartadas morales (aunque la serie seguramente esté hecha por unos modernos nostálgicos, para qué nos vamos a engañar).
Tebelogs