Buena idea, muy buena idea la del sello Marvel Gold de Panini (ya era hora, pensarán algunos). Recuperación de clásicos no tan clásicos (o al menos no unánimemente considerados como tales aún, lo serán en un par de décadas más) pero de calidad y capacidad de entretener asegurados. Porque estamos hablando de etapas llenas de colorido, aventura e imaginación, llenas de esos superhéroes Marvel que a veces echamos de menos (a veces, no siempre, no caigamos en una nostalgia mal entendida). En cualquier caso, las dos propuestas con las que arranca esta nueva línea en julio tienen una pinta estupenda: El Capitán América de Rogern Stern y John Byrne y Los Vengadores: Operación Tormenta Galáctica (y lo que se avecina si la cosa funciona, que va a ser que sí, es aún mejor: La Guerra Kree-Skrull, Clandestine…). Para rematar la jugada, el formato va a ser en tomos de tapa blanda y a precios realmente asequibles (sí, precios asequibles y Panini en el mismo texto), nada de cartoné sacacuartos, tebeos con vocación popular en formatos populares. En fin, una inesperada buena noticia que va a hacerme volver a leer clásicos Marvel en castellano.
