Es difícil entender el cariño que se le puede coger a un animal si no has tenido uno. Esto viene a que ayer murió mi perro, Conan, y debo reconocer que me ha dolido más de lo que esperaba. Se llamaba Conan porque, cuando nos lo regalaron a mí y a mi hermano (hará unos 12 años) yo estaba totalmente enganchado a la reedición quincenal de Conan el Bárbaro que estaba publicando Planeta en ese momento. No quiero dramatizar en exceso, pero reconozco que cada vez que oigo un ladrido parecido al de mi perro por la calle me acuerdo él. Espero que Muerte (la bella Muerte de The Sandman, en forma canina, por supuesto) lo haya guiado hasta su lugar de eterno descanso.
Por otra parte, y a falta de actualizaciones por mi parte, no puedo dejar de recomendar un buen montón de interesantísimos post que se han ido publicando en varios blogs estos últimos días: desde la exposición fotográfica de la muestra de Pacheco en la Fnac por parte de Conner, hasta cualquiera de los excelentes artículos que La Artista Anteriormente Conocida Como Perse está regalándonos en su Show de los Hombres Lobo; sin olvidarnos de la polémica por los escaneados en UTCON y BLOGFOX, las inenarrables recomendaciones musicales de Migoya en Comicsario o la indignación de Pons sobre las Joyas Literarias Juveniles. Para no perdérselo, vamos (los enlaces en el blogroll, que me da pereza crearlos aquí).

