A pesar de la situación geográfica, España nunca ha sido un país muy europeo en ningún aspecto, y el cómic no ha sido una excepción. Salvo momentos puntuales en los 80 en los que algunas revistas que incluían entre sus páginas lo que conocemos como BD gozaron de cierto éxito (Cairo, Tótem, Zona 84…), por lo general el cómic europeo ha sido bastante minoritario en nuestro país. Esto no quiere decir que no tenga potencial para llegar a más gente, ya que parece existir una base sólida de lectores y eso es imprescindible si se quiere dar un paso adelante; muestra de ello es la apuesta que desde hace muchos años hacen algunas editoriales por la BD, especialmente Norma (también Glénat pujó fuerte en su momento, pero en los últimos tiempos, como sabéis, se dedica principalmente al manga). Sin embargo, el problema de Norma (y de cualquier editorial más modesta que publique este tipo de material) ha sido el de siempre: los precios. Esos 11-14 € por 48 páginas siguen doliendo mucho al lector español, que siempre se va a la injusta pero inevitable comparación con el cómic americano, en el que esas 48 páginas (en grapa y sin tapa dura, sí, pero ni falta que hace) van salirle como mucho por 3,50 €. Como digo, es una comparación injusta porque son diferentes propuestas con distintos objetivos e intenciones, pero no deja de ser verdad que la BD es demasiado cara para cualquier cartera por desahogada que sea.
Por todo ello, la noticia de que Planeta vuelve a apostar fuerte por el cómic europeo (muy probablemente debido a la llegada de Carles Miralles a la editorial) puede suponer una nueva oportunidad para la popularización de este género. En abril comenzará este desembarco que irá aumentando progresivamente mes a mes (atención al esperadísimo Comanche de Hermann en mayo). Y es que estamos hablando de álbumes de más de 100 páginas por 15 € o de integrales de unas 250 páginas por 20-25 €, una relación cantidad-precio (la calidad dependerá de cada caso concreto) que sí favorece que un lector poco habituado a la BD se arriesgue y pruebe con algo nuevo. Esperemos que la jugada salga bien y otras editoriales grandes se animen a seguir por este camino.

