La Legión de Superhéroes es un cómic muy especial para mí. Probablemente fue una de las primeras series que seguí (o intenté seguir, la distribución en quioscos en tiempos de Zinco era tan “buena” como ahora) y, aunque me faltaran muchos números, disfrutaba con ella como el que más. No puedo explicar los motivos (bueno, hay uno muy claro: es un gran tebeo de superhéroes), pero La Legión me enganchó como ningún otro cómic antes. Pueda que fuera el amplísimo abanico de personajes y lo bien manejados que estaban, puede que se tratara de los adictivos guiones de Paul Levitz o acaso del buen hacer de dibujantes como Keith Giffen, Steve Lightle o Greg LaRocque, no sé, pero si algo estaba claro es que esos personajes me importaban, estaban vivos, y cuando alguno moría, lo sentía de verdad (y aquí toca lo de: “no como ahora, que en cualquier serie mueren superhéroes sin ton ni son”). Supongo que mi ya incipiente querencia por la ciencia-ficción también ayudó, de hecho, la Legión muchas veces se acercaba a la ciencia ficción hard (“El dilema de Quislet” es un número inolvidable). No hay duda, La Legión era especial, hasta en pequeños detalles, como que era una de las pocas series de la época que seguían muchas chicas (mirad los correos de la edición de Zinco), debido a lo bien tratados que eran los personajes femeninos, para variar. Ahora Planeta publica La Legión en formato Clásicos DC, y da igual el formato, no hay excusa, hay que leer La Legión y conseguir que esta edición llegue lo más lejos posible. ¡Larga vida a La Legión!
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Vaya, debe de ser uno de los noviembres en los que menos gasto voy a hacer de los últimos años (debido a la avalancha de novedades que caracterizaba la llegada del Expocómic). Parece que este año las editoriales se han moderado, o más bien creo que la avalancha se produce ya cada mes, por lo que este noviembre no destaca especialmente en cuanto a volumen de publicación. Sin embargo, importa más la calidad que la cantidad, y este mes tiene una pinta estupenda: Crumb, Bagge, El Eternauta y por fin… ¡La Legión! (de la que hablaré pronto con más tranquilidad).
Planeta: Batman vol.2 #7, 52 #30 a 33, Leyendas de Batman #4, 100 Balas #19, Hellblazer #25, Predicador #18, La Cosa del Pantano #13, Clásicos DC: La Legión de Superhéroes #1, En busca de Peter Pan, de Cosey.
Panini: Capitán América #26, Los Nuevos Vengadores #24, Daredevil #22, Civil War #7, Patrulla X #24, Del tebeo al manga Tomo 3.
Norma: El Eternauta de Oesterheld y Solano López.
La Cúpula: Odio Integral Vol.2, Las reflexiones del tío Bob de Crumb, Encima y debajo de James Sturm
Marvel vs. DC (comparando, que es gerundio)
Publicado Noviembre 25, 2007 Uncategorized 7 ComentariosQué rápido se me ha pasado la ilusión que tenía cuando Planeta anunció que publicaría DC en España, sobre todo si hablamos de los tebeos de la DC de hoy (los clásicos y reediciones se salvan, claro). A ver si es que las nada boyantes ventas de DC se están debiendo más a la propia (falta de) calidad de los cómics más que a decisiones editoriales o elección de formatos… Si hacemos una rápida comparación entre los títulos punteros de cada casa, la balanza se inclina claramente hacia un lado:
Capitán América vs. Supermán: o Brubaker creando una serie de espionaje apasionante y muy bien dibujada contra un sosísimo Busiek incapaz de insuflarle vida al icono de DC.
La Patrulla X vs. Jóvenes Titanes. De nuevo Brubaker, menos brillante pero igualmente adictivo, ofreciendo uno de los mejores títulos mutantes desde la etapa de Morrison. Por su parte, Johns, tras una gran etapa, empieza a flojear alarmantemente con unos Titanes que huelen a refrito.
Spiderman vs. Batman. Aquí se iguala la contienda, con algo de ventaja para el intermitente Batman de Morrison, que sin ser una maravilla, entretiene más que Spiderman inmerso en la Civil War.
Nuevos Vengadores vs. JLA. A mí Bendis me sigue gustando, incluso en Los Vengadores e incluso con la pesadez de las consecuencias de la mencionada Civil War. Desde luego me gusta más que cómo ha empezado Meltzer en la JLA, alargando las tramas más aún que Bendis, que ya es decir.
X-Factor vs. Outsiders. Series secundarias con una clara ventaja para la de Peter David (de la que sólo he leído algún número suelto), y eso que me tragué todo el primer volumen de Outsiders.
Daredevil vs. Catwoman. Y terminamos con un empate a calidad y a buen hacer. Qué pena que no haya más “Pfeiffers” en DC y menos “Didios”.
Y la lógica se impuso. A todos nos daba muy mala espina el regreso del formato “prestige” que aplicó Planeta a casi todas las series del sello Vertigo. No es que la intención fuera mala, pero eso de acercar unas series de clara vocación minoritaria (por mucho que sean leídas por no habituales a los tebeos) al público de quiosco era un poco inquietante, y más hoy en día, con los TPBs en pleno auge. La auténtica metedura de pata de Planeta fue lanzarse a editar en este formato tantas series, en vez de experimentar con un par de ellas antes. Ahora 100 Balas, La Cosa del Pantano y Transmetropolitan pasan a tomos, y con The Sandman no se sabe qué pasará, pero es una faena cortar la serie para los que la seguían en este formato. Por su parte, Hellblazer y Predicador parece que aún aguantarán un poco más. A mí me afecta el cambio, ya que sigo casi todas estas series, pero tampoco voy a rasgarme las vestiduras porque al cambiar el formato “quede menos bonito en la estantería”. La verdad es que hasta me supone una alegría, porque pensar en lo que tardaría en editarse 100 Balas, por ejemplo, acaba con la paciencia de cualquiera. En fin, Miralles empieza a dejar su huella.
No es que sea muy aficionado a los videojuegos, probablemente debido a lo torpe que soy con ellos, pero alguno que otro sí me ha enganchado (léase las sagas Age of Empires, Warcraft o Pro Evolution Soccer, además de algunos dedicados a personajes Marvel o DC, que siempre resulta entretenido manejar a nuestros superhéroes favoritos en una pantalla). En cualquier caso, muchos videojuegos me resultan tan atractivos a priori como imposibles de superar una vez entrado en faena, por lo que a veces lo de jugar se convierte en una experiencia demasiado frustrante. Bueno, a lo que voy. Pese a todo lo dicho, este mes me he comprado una revista dedicada a los videojuegos, Superjuegos Extreme, y no tanto por su temática en sí como por saber que uno de sus redactores jefes es John Tones (o Pedro Berruezo, como gustéis), grandísimo colaborador en Mondo Brutto desde hace años y miembro de los grupos más divertidos del electroclash patrio (Focomelos, Mini Pierna Extra, Tres Tristes Ninjas…).
La revista en sí resulta entretenida y mucho más digerible que la mayoría de las dedicadas al tema. Los análisis y columnas están llenos de referencias a tebeos, pelis y demás cultura pop, dedican artículos a asuntos poco tratados en estos medios (como la política en los videojuegos) y cuenta con impagables colaboradores como Mauro Entrialgo, Manuel Bartual o Nacho Vigalondo. A todo ello hay que sumarle la entrañable sección retro (¿quién no recuerda con cariño un juego como Golden Axe?) o descacharrantes apartados dedicados a glosar los juegos más difíciles de la historia (con jodidómetro incluido) o los más cutres (véase El basurero). En fin, que hasta me han dado ganas de ponerme a echar una partidilla a algún juego. Hala, a ello voy.
Vuelvo a dar señales de vida tras una semana bastante ajetreada (de visitas hospitalarias, más concretamente), y lo hago para hablar de un libro que estoy a punto de terminar pero del que ya tengo una opinión perfectamente formada, y no es demasiado buena. Daredevil: demonios y oscuridad, de Eduardo Serradilla, sigue la senda de otros libros publicados por Dolmen dedicados a glosar la vida editorial de los más populares personajes de Marvel y DC (Spiderman, Hulk, Batman…), de los cuales únicamente había leído hasta ahora el imprescindible Batman: el resto es silencio, de David Hernando. Sin embargo, en esta ocasión el resultado es decepcionante y, por momentos, hasta aburrido.
No se trata del potencial del personaje, ya que Daredevil es uno de los iconos más interesantes de Marvel, ni mucho menos de una falta de rigor (el autor se ha documentado concienzudamente y eso se nota para bien), el problema es que, en mi opinión, el libro ni está bien escrito ni enfocado de la manera adecuada, y me explico. Cuando digo que no está bien escrito no hablo que errores gramaticales o sintácticos, sino de una falta de fluidez en la narración que no invita a sumergirse en lo que se cuenta. Más grave aún resulta el abuso indiscriminado del punto y aparte en momentos totalmente innecesarios. Sólo hace falta echar un vistazo a la primera página de la introducción, ¡con un punto y aparte para cada frase! Pues bien esto se extiende a lo largo de todo el libro, y no es ninguna tontería, ya que cuando uno está leyendo y se encuentra un punto y aparte, de forma automática hace una pausa larga, así que imaginad lo molesto que puede resultar hacer una de estas pausas cada pocas líneas (te saca por completo de lo que estás leyendo).
Por otra parte, la narración de centra más en contar lo que pasó en tal o cual tebeo que en los entresijos editoriales, al contrario de lo que ocurría en el mencionado libro de Hernando. Esto supone otro inconveniente, al menos para mí, ya que si hay algo que no soporto es que “me cuenten” los cómics, que me digan cosas como “en este número Matt se encuentra con Foggy y les ataca el Búho, y entonces aparece Spiderman, etc.”. A mí me interesa que me cuenten cómo se llegó a realizar ese proyecto, qué tenían en mente creadores y editores, cómo se desenvolvió ese dibujante en el título, qué tenía pensado aquel guionista y qué se publicó al final, cómo reaccionaron los lectores ante tal cambio de equipo artístico… Todo esto está presente en el libro de Serradilla, por supuesto, pero en mucha menor medida de lo dedicado a contar lo que ocurre en cada número.
En definitiva, una oportunidad desaprovechada, sobre todo al tratarse de un personaje con tantas posibilidades como Daredevil. Otra vez será.
Mi segundo pedido de Previews (noviembre 07)
Publicado Noviembre 11, 2007 Uncategorized 5 ComentariosPor fin llegó el momento de hacer un nuevo pedido de Previews. A pesar de que, por ahora, estoy evitando en lo posible las series regulares en grapa, la selección sigue sin resultar fácil (es increíble la cantidad y variedad de cómics a priori interesantes que se publican en EE.UU. cada mes). En cualquier caso, en esta ocasión he ido más a lo seguro y se han quedado fuera bastantes referencias de la primera lista que hice (concretamente seis, que puede no parecer una cifra muy alta pero que supone una cantidad de dinero considerable, teniendo en cuenta que casi todo lo que compro son tomos recopilatorios). Bueno, paso a comentar la selección:
DC Universe: The Stories of Alan Moore (DC). Enero es una especie de “mes Moore” en DC y, por ello, vuelven a ofrecer un buen montón de TPBs de obras del genial barbudo: Promethea, Wildcats, Watchmen, Tom Strong… Yo me he decantado por el tomo que recopila los tebeos sueltos que el guionista ha realizado para DC (tomo reclamado por muchos a Planeta, por cierto), que recopila su participación en títulos como Action Comics, Detective Comics, Green Lantern o Vigilante, e incluso incluye La Broma Asesina.
Northlanders #2 (DC). La única serie en grapa que sigo a través del Previews. Espero que sea buena, porque para cuando empiece a leerla ya se me habrán acumulado unos cuantos números.
Savage Dragon Archives Vol. 3 (Image). Siempre me había atraído esta creación del incombustible Erik Larsen, pero cuando empecé a interesarme era demasiado tarde para seguir la edición española y lo fui dejando de lado. Ahora tampoco me voy a enganchar desde el principio, pero este tomazo de 576 páginas (en blanco y negro, eso sí) recoge los números 51 al 75 y, según tengo entendido, es un buen punto para engancharse a la serie.
Gear (Image). Doug TenNapel es un autor realmente personal y extravagante, y por lo poco que he podido ver en internet, también muy divertido. Sólo hace falta ver el argumento de este tebeo en concreto: cuatro gatos idiotas planean secuestrar a un robot gigante asesino, pero las cosas no salen como estaba previsto. Para no perdérselo.
Essential Captain America Vol. 4 (Marvel). Me encantan los Essential, tantas páginas de tebeos añejos por tan pocos dólares. Este mes Marvel ofrece dos dedicados al Capitán América: la reimpresión del Vol. 1 y este nuevo Vol. 4, que es el que yo he elegido. Y es que prefiero el Capi de Steve Englehart y compañía, ya más avanzada la serie en el tiempo y con el Halcón de compañero, que el de Lee y Kirby, mucho más espeso a pesar de su indiscutible condición de clásico.
Whatever (Alternative Comics). Tomo que compila diversas historias cortas e ilustraciones de Karl Stevens, un dibujante con un estilo entre underground y realista cuyas historias están protagonizadas por soñadores, alcohólicos, bohemios y otros representantes de la América más urbanita.
The Comic Eye (Blind Bat Press). Curioso proyecto que reúne a 50 autores para que realicen historias cortas sobre los propios tebeos. Cómics sobre cómics, como bien reza la publicidad de la obra. Parece interesante.
Wimbledon Green: The Greatest Comic Book Collector in the World (Drawn & Quarterly). Obra de mi admirado Seth, cuenta la historia de un coleccionista de cómics y sus argucias para conseguir los preciados tesoros antes que sus competidores. He podido leer algunas páginas de adelanto en la web de Drawn & Quarterly y son tan buenas que ya estoy impaciente por tener el tomo en mis manos.
Indestructible (Microcosm). Cómic autobiográfico y de carácter claramente indie en el que su autora, Cristy C. Road, cuenta su adolescencia en Miami en contacto con la comunidad latina y los movimientos punks. Lo que sí es punk es su precio (aunque sea en pequeño formato): 96 páginas por tan sólo 6 $.
Sidescrollers (Oni Press Inc.). Matthew Loux es el autor de este tebeo de temática teen en el que tres amigos aficionados a los videojuegos y la comida basura, se meten en un buen lío para intentar impedir que la chica por la que uno de ellos suspira vaya a un concierto de rock con el típico deportista de instituto. Suena divertido.
Feliz no cumpleaños (o qué tienen en común Marjane Satrapi y los Heroclix)
Publicado Noviembre 10, 2007 Uncategorized 0 Comentarios¿Qué tienen en común un dibujante belga prácticamente desconocido en España, una autora iraní que sale en todos los periódicos por la adaptación animada de su obra y una cajita de Heroclix? Pues bien poco, aparte de ser los regalos de cumpleaños que me han hecho mis amiguetes de toda la vida. Por un lado, y directamente traído desde Bélgica, está Kak, un cómic de Pieter De Poortere, autor de tebeos mudos (menos mal, porque no hablo ni flamenco, ni francés, ni alemán) que, tras un dibujo deliberadamente näif , cuenta historias realmente duras y apegadas a la realidad social. Humor negro y lleno de mala leche que, según me comentan, es todo un éxito en su país de origen (en la imagen tenéis un ejemplo). En cuanto al segundo de los regalos, Persépolis, poco puedo decir, ya que Marjane Satrapi está de plena actualidad (además, aún no lo he leído), pero era una de esas obras que estaba deseando tener desde hace tiempo y por fin ha llegado el momento. Para acabar, los Heroclix. Debo reconocer que no tenía ni pajolera idea de qué iba esto de Heroclix, sabía que eran unos muñequitos pequeñajos de superhéroes pero poco más. Ahora sigo sin tener ni idea de cómo se juega (tiene pinta de ser parecido al Warhammer, ¿no?), pero, copón, los muñecos molan muchísimo. Por cierto, me han tocado Calavera (el enemigo del Capi), Gárgola (de Los Defensores), la Bruja Escarlata versión Ultimate y dos villanos de los que no había oído hablar en mi vida: Piledriver y Thin Man.
Qué poquito tiempo estoy teniendo esta semana para actualizar el blog, y eso que hay varias cosas que me gustaría comentar. En fin, intentaré aprovechar el puente que tenemos los que trabajamos en Madrid para ello. Por lo pronto dejo un comentario de esos que, tal y como afirma Conner, me caracterizan: breve y claro. Por fin he leído Watchmen. Y sí, me ha gustado. No sólo eso, me ha emocionado. ¿Alguien ha mencionado ya que es una obra maestra?





