Al hilo del comunicado enviado por Xavier Morell, no puedo resistirme a hacer algunos comentarios sobre el, para mí, inexplicable fracaso de una editorial como Recerca, luchadora hasta el final y más innovadora de lo que pueda parecer a primera vista.
En primer lugar, atendiendo a gran parte de su catálogo, no logro entender las bajas ventas de títulos que, a priori, podrían haber sido éxitos o al menos haber aguantado en el mercado con unas ventas ajustadas. Estamos hablando de series como Buffy Cazavampiros (basada en la popular serie televisiva mil veces repuesta en Canal Plus y creada por el igualmente archiconocido Joss Whedon, detalles ambos que parecen no haber ayudado en nada a la versión en viñetas, ¿alguien me lo explica?), G.I. Joe (nuevas aventuras de los míticos personajes ochenteros destinadas a aprovecharse de la nostalgia de los que ahora nos acercamos a los 30. Si a Norma le ha funcionado con Transformers (mucho antes del estreno de la película), ¿por qué a Recerca no?) o Star Trek (que si bien es una franquicia que nunca ha tenido mucho tirón en nuestro país, sí cuenta con un pequeño grupo de seguidores muy fieles que deberían haber consolidado las ventas. Hasta yo, que no tengo ni idea del mundo trekkie, me compré el último tebeo de la línea guionizado por el escritor de ciencia ficción David Brin, Absolución, que no sé sí quedará ya inconcluso). A estas series estrella hay que añadir propuestas como la revista Negative Burn (¿cómo puede no vender una publicación que cuenta con nombres como Alan Moore, Dave Gibbons, P. Craig Russell o Paul Pope?), la línea de manwa (que a La Cúpula también parece haberle funcionado mejor), los álbumes europeos o la línea de autores españoles.
Por otra parte, no hay que olvidar que Recerca siempre ha apostado por precios muy competitivos, más aún teniendo en cuenta su condición de editorial pequeña. Publicar tebeos de 52 páginas a 3,50 € o álbumes europeos a 10,50 sólo parece estar al alcance de grandes como Planeta o Panini, pero Recerca lo hizo y los resultados no fueron los esperados. Tiendo a pensar que la distribución puedo tener alguna culpa de todo esto, aunque yo nunca tuve demasiados problemas para encontrar las publicaciones de Recerca.
En cualquier caso, y aunque el propio Morell indica que no es el final de la editorial, parece que la combinación resultante de publicar tebeos aparentemente comerciales desde una editorial modesta no ha funcionado, y me pregunto si estos mismos cómics hubieran tenido otra suerte diferente en manos de Norma o Planeta, por ejemplo (¿será cierto, por tanto, que los lectores desconfiamos de lo publicado por editoriales pequeñas y nos lanzamos a ciegas a casi todo lo que publiquen las grandes?). Esperemos que Recerca remonte el vuelo en esta nueva etapa y que a Xavier Morell le vaya lo mejor posible también, nunca podrá decir que no lo ha intentado.







