Gracias al excelente trabajo de Geoff Johns en Flash, los enemigos del velocista escarlata han tomado la importancia que se merecían y han pasado de ser coloridos aguafiestas a peligrosos villanos con un pasado y un trasfondo moral lleno de interés. Había algunos que ya eran tomados en serio desde hacía tiempo, como el Capitán Frío (merecido líder de los villanos) o el Amo de los Espejos (cínico, divertido, cruel y adicto a la violencia), pero otros han logrado ahora un estatus que no habían tenido antes. Ahora Hechicero del Clima, el nuevo Capitán Bumerán y hasta Trickster II imponen más respeto que nunca, y los supuestamente reformados Ola de Calor, el Flautista o Magenta no se quedan atrás. Nombres singulares, trajes sacados del guardarropa de un circo, poderes extravagantes… No era fácil dotar de carisma y dignidad a los villanos de Keystone City, pero Johns no sólo lo ha conseguido, sino que además les ha hecho protagonizar una trama tan trepidante y entretenida como es Guerra de villanos, que acaba de empezar a publicarse en nuestro país.
Archivos para Febrero 2007
Cuatro películas: Napoleon Dynamite, Pequeña Miss Sunshine, Gracias por fumar y Persiguiendo a Amy
Publicado Febrero 25, 2007 Uncategorized 6 Comentarios
Esta última semana he podido ver cuatro películas que, por una u otra razón, tenía ganas de ver desde hacía tiempo. Iba a hablar sobre ellas de forma más extensa, pero he decidido ventilármelas en unas pocas líneas, y es que, no sé bien porqué, pero al mismo tiempo que me resulta sencillo escribir largas parrafadas sobre cómics, me cuesta mucho más hacerlo sobre cine. Supongo que las viñetas me tienen absorbido.
Napoleon Dynamite. La gran sorpresa y la mejor de las que voy a hablar. Una grandísima película sobre inadaptados (lo que en EEUU llaman nerds) y un genial homenaje al cine adolescente de los 80 (esa banda sonora…), en una historia en la que algunos dirán que no pasa nada y que no hay hilo argumental, y ni falta que hace. Un diez.
Pequeña Miss Sunshine. Acabo de enterarme de que está nominada a varios Oscars, así que espero que se los lleve todos. Una bonita historia con un admirable concepto de lo que es la familia y en la que se defiende el derecho a la singularidad. Los raros son los demás.
Persiguiendo a Amy. Era la única peli de Kevin Smith que me faltaba por ver y todo el mundo me decía que era la mejor. Pues no. Menuda decepción. Tiene sus buenos momentos, pero las reacciones de los personajes no son nada creíbles y los puntos cómicos muy previsibles. Y para colmo sólo hablan de tebeos al principio.
Gracias por fumar. No esperaba gran cosa y sin embargo me encontré con una divertidísima y ácida comedia sobre el ultraliberalismo y la ética (o más bien la falta de ella) en el mundo empresarial. Recordad, todo vale si es para pagar una hipoteca.
Ya llega Crisis Infinita (una historia personal de los crossovers)
Publicado Febrero 24, 2007 Uncategorized 5 Comentarios
El mes que viene empezará a publicarse por fin en nuestro país el evento más esperado por los aficionados al Universo DC, Crisis Infinita, y si bien no va a ser tan sorprendente como se esperaría debido a la gran distancia con su edición en EEUU y a algún que otro spoiler del que nos hayamos enterado a pesar de intentar evitarlo por todos los medios, aún así lo espero con ganas debido a que va a ser el primer gran crossover que voy a leer de forma completa y con todos sus antecedentes y efectos paralelos.
Remontándome a los años 80, la primordial Crisis en Tierras Infinitas me pilló demasiado joven y, de hecho, aún no la he leído en su totalidad (esperaré a esa edición Absolute que nos ha prometido Planeta), y lo mismo me pasó con Legends o Millenium. Sí me atrapó en su momento Invasión, la cual leí casi entera y de la que además guardo un buen recuerdo (Zinco la publicó en una serie limitada independiente, lo que facilitó las cosas. Ahora Planeta la ha recuperado en un tomo de sus Grandes Sagas DC, pero por lo que he visto han obviado muchos tebeos que se vieron afectados por el crossover). Después llegó la época en la que desconecté de DC casi por completo, por lo que me perdí eventos como Hora Cero, Armagedón 2001, La Noche Final, El Día del Juicio, etc, pero, según he leído por ahí, no parece que me perdiera gran cosa.
En cuanto a Marvel, la situación es aún peor y no recuerdo haber seguido ninguna de sus sagas (a excepción de la muy reciente Dinastía de M). Recuerdo haber leído algún número de Secret Wars II en su momento y haber huido de él por lo malísimo que era (con un ridículo Todopoderoso haciéndose amiguete de Bum Bum). También me enteré de pasada de crossovers como La Caída de los Mutantes, Inferno, La Era de Apocalipsis y alguno más, pero es que, si la mayoría de los de DC no tenían demasiado interés, los de Marvel ya eran de traca.
Así que, volviendo al principio, llega la Crisis Infinita y me propongo disfrutar de ella todo lo que pueda, porque tendrá sus altibajos y seguro que el final es algo decepcionante (como pasa en todos los crossovers), pero, vaya, es que ya había ganas de algo así.
Leía no hace mucho en los comentarios de un post de La Cárcel de Papel cómo uno de los participantes comentaba cuántos tebeos solía leer al día, y me despertó la curiosidad acerca de tan intrascendente asunto. Yo, hasta hace poco, tenía la sana costumbre de leer al menos un cómic cada día (uno de 24 páginas en caso de ser un comic-book o un número aproximado de páginas de un manga o álbum) y me lo tomaba muy en serio, no como una obligación (nada se disfruta si te fuerzan a hacerlo), sino como un placer diario de unos 20 minutos. Si no tenía nada nuevo a mano (cuando estás estudiando no te puedes permitir tantos caprichos como cuando trabajas, claro), siempre había algún olvidado tebeo que releer y así continuar con la tradición cotidiana. Hoy en día no sigo tan a rajatabla dicha rutina, pero sí lo intento o lo compenso leyendo un par de tomos en un solo día, y es que poder afirmar que leer un tebeo cada día me sigue suponiendo todo un placer después de tantos años me llena de satisfacción.
Marzo se presenta con algunas novedades en mis compras habituales, y como sé que os interesa enormemente que las cuente (¿oigo bostezos?), pues a ello voy. Para empezar “dejo” Transmetropolitan, y no porque no me guste, sino que me gusta tanto que no puedo esperar y me he pillado de oferta (en Discoplay, aunque aún no me ha llegado) dos packs con 13 números de la edición de Norma, así que me reincorporaré a la de Planeta en cosa de un año (por cierto, ¿alguien sabe cuánto dura exactamente la serie?). A la que me reengancho el mes que viene es a la serie regular de Batman, tras la etapa de David Lapham (de la que me he ausentado más que nada por desahogar un poco el bolsillo). Destacar también que comienza la Crisis Infinita y que tanto tomo me va a arruinar.
Planeta: Jóvenes Titanes #17, Outsiders #18, Manhunter #4, Superman #12, Batman #10, Crisis Infinita #1, Flash #16, Solo #4, El Proyecto OMAC, El Regreso de Donna Troy, JSA: Clasificado #1, Legión de Superhéroes #3, 100 Balas #10, Hellblazer #16, Predicador #9, La Cosa del Pantano #4, Hellblazer: Todas sus máquinas, Loveless 1: Vuelta a casa. Posibles: Clásicos DC: OMAC de John Byrne y Superman: Sacrificio.
Panini: Capitán América #17, Los Nuevos Vengadores #15, Daredevil #13. Posibles: Lobezno #15 (empiezan a publicar la serie de Way y Dillon), BoME: Thor de Walter Simonson y Nextwave #1.
Glénat: Death Note #6
Finalmente, paso de ir a ver la peli de El Motorista Fantasma, y si lo hago no es por lo que digan los críticos en revistas o periódicos (que ya sabíamos que la iban a poner mal incluso antes de que se estrenara), sino por las opiniones que he leído en muchos weblogs. Por ejemplo, Ternin pone la película a parir a pesar de su predisposición a tragarse un truño de los gordos, y no es que esté siempre de acuerdo en lo que dice o coincida con todos sus gustos, pero el tiempo que llevo leyendo su blog me ha servido para formarme una buena opinión sobre sus comentarios y para fiarme bastante de lo que dice, y lo mismo me pasa con otros blogs. Este largo ejemplo es una demostración del peso que están empezando a tener los blogs en las decisiones de mucha gente (cada vez más). Con los tebeos pasa lo mismo, cuando hay dudas acerca de comprar o no una u otra serie, soy el primero que se da una vuelta por Tebelogs para encontrar diferentes opiniones e inclinar la balanza a uno u otro lado. Por supuesto, no todos los blogs son igual de influyentes y cada cual tiene su lista de predilectos, pero lo importante es que al final sus apreciaciones son cada vez más decisivas a la hora de seleccionar. O dicho de otra forma, si antes nos guiábamos por los comentarios de nuestros amigos para ver una peli o leer un libro, ahora tenemos a nuestra disposición las opiniones de doscientos “amigos” más. Algo, sin duda, positivo.
La Cúpula se está poniendo las pilas en los últimos tiempos y no cesa en su empeño de traernos lo mejor de cómic underground norteamericano en ediciones generalmente muy asequibles y cuidadas. En esta ocasión le toca a Evan Dorkin, del que ya se publicó alguna cosilla en El Víbora, con ¡El Club Eltingville de cómic, ciencia-ficción, fantasía, terror y juegos de rol!, una desternillante recopilación de historietas protagonizadas en su mayoría por los miembros de dicho club: Bill, Josh, Pete y Jerry, o dicho de otra forma, los frikis más frikis de la galaxia. Dorkin se ensaña en sus historias en la cara más excéntrica y patética del mundillo, mostrando todas las manías, filias y fobias de los aficionados de una forma deliberadamente exagerada y esperpéntica (¿o no es tan exagerada?). Peleas por una figura de Star Wars, obsesión por memorizar cientos de datos sobre series de culto, visitas diarias a la tienda de cómics… Todo vale para reírnos de nosotros mismos (porque está clarísimo que Dorkin es un pedazo de friki) y, al mismo tiempo, sentirnos algo aliviados al ver que no llegamos a los extremos de los protagonistas. Un tebeo divertidísimo e imprescindible para todo aficionado a alguna de las materias mencionadas en su título.
Acabo de pasarme un buen rato reordenando algunas de mis estanterías, y es que me ha llegado el primer envío de la colección de Tomás el Gafe a la que me suscribí y he empezado a hacerle espacio (más aún teniendo en cuenta que con cada álbum de Tomás te regalan otro de Lucky Luke). El caso es que lo de ordenar los tebeos, por increíble que les parezca a los no aficionados y pese al polvo que se levanta, resulta realmente placentero y puede deparar muchas sorpresas: cómics que uno no recordaba ni que tenía, algunos que aún están por leer, otros que traen multitud de recuerdos… Es habitual que cuando un amigo o familiar pasa por casa y ve tantos tebeos juntos diga aquello de “cuántos cómics, si los vendes te podrías sacar una fortuna”, y es entonces cuando yo pienso: “primero, NO valen una fortuna; y segundo, ¿qué carajo importa lo que valgan o lo que haya gastado en ellos teniendo en cuenta la cantidad de emociones y buenos momentos que me han hecho pasar (y que además seguirán haciéndolo en posteriores relecturas)? No se trata de manías de coleccionista ni de frikismo, es que la mayoría de esos tebeos valen mucho más de lo que cuestan.
Me dejó hace unas semanas un compañero de trabajo el segundo libro de Juanjo Sáez, El Arte. Conversaciones imaginarias con mi madre, y admito que lo devoré, no sólo por que se lee enseguida, sino porque me enganchó por completo. No conocía demasiado el trabajo de Sáez, tan sólo sus colaboraciones para Rockdelux, y ni siquiera había leído su primer libro, Viviendo del cuento, pero ahora ya entiendo el porqué de su éxito. En El Arte, la combinación entre textos, historietas e ilustraciones es tan fluida que uno casi no se da cuenta de cuando se pasa de una cosa a otra, pero además, Sáez también aúna la autobiografía y la teoría artística, logrando eso tan fundamental y tan difícil de conseguir que es “instruir deleitando”. Vale que las explicaciones son muy básicas y no aportan demasiado para el ya aficionado al arte, pero es que la intención del autor no es crear un libro de texto. En definitiva, una gratísima sorpresa (y no os perdáis su web, que es una pasada).
Absolute Watchmen, Absolute Kindom Come, el Spiderman de Todd McFarlane en un tomazo Best of Marvel Essentials, The Authority en tapa dura… Está claro que a las editoriales les ha dado por sacar todo en espectaculares y carísimos formatos de lujo, y no sé yo hasta qué punto es una buena noticia. Ojo, a mí también me gustan estas ediciones, con lo bien que quedan en la estantería y el gustazo que da leerse un buen tebeo todo del tirón, sin esperas mensuales, pero ¿es una buena fórmula para atraer a nuevos lectores? Por un lado, es cierto que este tipo de formatos facilita la entrada de los tebeos en la librerías y centros comerciales, de eso no hay duda. Sin embargo, también aleja a los lectores jóvenes y a algunos no tan jóvenes por sus altos precios. Vamos, que si yo le recomiendo Watchmen a un amigo y ve que cuesta 35 euracos, ya puede ser la octava maravilla que no se la va a jugar, pero si fuera en otro formato y por 1,95 el primer número, es más probable que pruebe. Por eso, una de las iniciativas más admirables de Planeta fue la de sacar V de Vendetta en grapa y con distribución a quioscos: una obra maestra al alcance de todo el mundo (como ocurre con la literatura y las ediciones de bolsillo). Y qué diablos, ¿McFarlane en tapa dura? ¿Estamos locos o qué?
Como no podía ser de otra forma, Panini también ha hecho público ya un adelanto de lo que publicará para el Saló (se puede descargar aquí, cortesía de Vianews). Debo reconocer que el listado me parece mucho menos apetecible que el de Planeta, pero a primera vista, y obviando las series regulares, destacaría Civil War #0 (preludio de la esperada Guerra Civil. Por cierto, ¿por qué no habrán traducido el título?), Del tebeo al manga. Una historia de los cómics (inesperada colección de doce libros), las series de Virgin… Y poco más, la verdad, puede que el especial Los Nuevos Vengadores: Illuminati no esté mal y no sé si merecerán mucho la pena la saga Planeta Hulk o el Caballero Luna de Huston y Finch, pero admito que Marvel me interesa muy poco últimamente.
Ya se puede ver en la web de Planeta un avance de novedades para el Saló de Barcelona y la verdad es que la lista impresiona y, como siempre, asusta (en lo que al bolsillo se refiere, claro). Destacan sorpresas como la nueva edición de Ronin de Miller, la esperada edición Absolute de Watchmen o, por fin, ese Clásicos MAD que puede ser una auténtica pasada. Eso sí, en la imagen tenéis la novedad que yo espero con más ilusión: ¡La Legión de Superhéroes!
La Guerra Rann – Thanagar. Nueva dosis de “los galácticos” de DC y yo que sigo disfrutando como un enano de este retorno a la ciencia ficción superheróica. Vale que la miniserie está alargada en exceso y que no llega al nivel de Adam Strange (a la que continúa directamente), pero en general supone un muy digno entretenimiento lleno de espectaculares combates en diversos planetas, civilizaciones extraterrestres a mansalva y tres héroes (Hawkman, Hawkgirl y Adam Strange) que lo darán todo por salvar la situación con la ayuda de muchos otros valientes compañeros (Tygorr de los Omega Men, el Capitán Cometa, Starman, la L.E.G.I.O.N., Green Lantern…). Mención especial para los episodios dibujados por Ivan Reiss, todo un portento para las escenas de acción.
Krazy & Ignatz. Ya estábamos sobre aviso de que éste no era un clásico fácil, de que se trataba de un humor muy particular y no para todos los públicos. Pues bien, no sé si será por todo lo que se pierde con la traducción o por que Herriman es así, pero no me ha entusiasmado Krazy Kat. De hecho, salvo alguna que otra página, la mayoría de las historietas me han parecido repetitivas y no han conseguido arrancarme ni una sonrisa. No dudo de su importancia e influencia en el devenir del tebeo, pero mentiría si dijera que lo he disfrutado.
Con la polémica surgida por la concesión de un premio radiofónico, Federico Jiménez Losantos vuelve a estar en boca de todos y, de nuevo, se ha creado un frente común contra el popular locutor de la COPE. Hace aproximadamente un año, yo ni siquiera había escuchado nunca a Jiménez Losantos, desconocía su programa (de hecho, desconocía la programación de la COPE por completo) y no sabía nada de su trayectoria. Sin embargo, movido por tanta polémica en torno a su persona, probé a escuchar su espacio durante un tiempo para formarme una opinión, y bueno, mi principal conclusión fue: ¿era para tanto? Se trataba tan sólo de una persona de derechas con una forma algo dura de expresar su opinión, sí, pero muy lejos de las barbaridades que había oído de él (desde PRISA parecía que hablaran del anticristo). Puede que no estuviera de acuerdo con el 90 % de sus opiniones, pero no me estallaban los oídos al escucharle, al fin y al cabo, de eso va el juego de la democracia y la libertad de expresión, ¿no? Diferentes opiniones, diversos puntos de vista… Pero, volviendo al presente, estos días se vuelve a demonizar a Losantos en todas partes y no me gusta por dos motivos: primero, porque todo esto apesta a intereses mediáticos y a hipocresía (acabo de ver en televisión cómo le criticaban por insultar a ciertas personas mientras uno de los colaboradores afirmaba que “esa garrapata se aprovecha de las polémicas”, erm… ¿Eso no es un insulto también?), y segundo porque, como empecemos a censurar opiniones que no nos gustan, nunca se sabe hasta donde se puede llegar.
Mes tranquilo de Recerca (a la espera de la vuelta a la normalidad en marzo) en el que destacan el primer trabajo profesional de Alex Ross y el tomo Escalofrío, del recordado sello Epic de Marvel.
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Terminator: tierra en llamas. Ron Frontier y Alex Ross. 132 páginas color. Encuadernación en lomo. Historia completa. 11,95 €.
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Escalofrío. James Hudnall y John Ridgway. 132 páginas color. Encuadernación en lomo. Historia completa. 11,95 €.
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Biblioteca G.I. Joe, tomo 4. Guión: Josh Blaylock. Dibujos: Kevin Sharpe, Mike Miller, Brandon Badeaux, Tony Akins, Tim Seeley. 100 páginas color. Encuadernación en lomo. 10,95 €.
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Micronautas (5 de 5). Scott Wherle y Eric Wolfe Hanson. 76 páginas color. Encuadernación con grapa. Miniserie de 5 números mensuales. 4,95 €.
